sábado, 28 de marzo de 2026

ALGUNAS PELICULAS VISTAS EN EL D'A

Esta semana, en la que he estado abducida por el D’A Film Festival y no he podido ver ninguna película de estreno, es lógico que dedique la entrada a recoger algunas de los títulos que más me han interesado de esta edición del Festival de Cine de Autor de Barcelona. un festival donde se pueden ver films que difícilmente llegarán a las pantallas comerciales,  pero no por eso dejan de ser apuestas por abrir nuevos caminos y explorar nuevas vías, que a veces, son ya viejas, pero siguen siendo necesarias.  


Anoche conquiste Tebas, Gabriel Azorín, Galicia

Una de las propuestas más insólitas de la sección Un impulso colectivo. Una película gallega hablada en gallego y latín que cuenta una historia antigua. El resumen que ofrece el D’A lo intenta explicar. “Una película histórica. Una película de fantasmas. Una película acuática. Una experiencia estética que poco a poco se convierte en un sutil comentario político: la historia de unos soldados que se detienen en unas termas tras el combate y empiezan a comprobar que no todo es lo que parece…”. Quizás por el tema, quizás por la puesta en escena o incluso por el idioma, pero Anoche conquisté Tebas me hizo pensar mucho en el cine de Manoel de Oliveira del que tan pocos ejemplos hay en nuestro país. Esta es una película para ver en un cine, buena parte de la acción sucede de noche en esas termas donde se refugian  un grupo de soldados después de la batalla. Noche de fantasmas y de estrellas, de conversaciones y susurros. Ojala se pueda ver en una pantalla grande, cuanto más grande mejor.


Érem una gran família de Cristina Rosselló, España

Uno de los títulos más sorprendentes de la sección Talents. El film de Cristina Rosselló sigue la estela que desde hace unos años cultiva el documental en una especie de subgénero que es el de recuperación de la memoria privada de gente sin peso en la historia, a través de películas caseras, ni siquiera amateurs, que conservan el aroma de lo íntimo y dejan ver el espacio de lo colectivo. Érem una gran familia, es un buen ejemplo, mejor dicho, es un gran ejemplo, una magnífica película. Partiendo del material privado de una  familia  de Vic, los Riera i Fité,  traza un retrato de la burguesía de provincias catalana, desde 1942 hasta el año 2000. Las películas las filmó en primera lugar la Miquelina, hija y heredera de la rica casa Fité. Sus filmaciones ocupan la primera parte del documental y en ellas descubrimos que en la negra España de posguerra había alguna gente, en este caso en la Catalunya profunda, que vivía muy bien y era abiertamente franquista. Son filmaciones deliciosamente ingenuas de la vida familiar, la playa, la nieve, y la boda. Con la segunda parte, Miquelina/Josep, entramos en la vida matrimonial y el nacimiento de los cinco hijos. La tercera parte, Josep, se centra más en la figura autoritaria y displicente del padre y la vida de los hijos adolescentes y adultos. El gran valor de este retrato familiar es el inteligente montaje de Cristina Rosselló enriquecido con una banda sonora  de canciones, voces del NODO, y sobre todo, el relato de tres de los hijos que se prestaron a hablar de su familia sin ninguna limitación. El resultado es uno de los films más interesantes, divertido, entretenido y muy revelador de lo que ha sido la burguesía catalana durante muchos años.


Femení singular, Xavi Puebla, España

Femení singular fue la primera película que se pudo ver de Un impulso colectivo. Fue un gran comienzo. Femení singular no es una película experimental narrativamente, es una historia sencilla y cercana, cotidiana. Lo que la hace especial es la construcción de su guion, (abro un paréntesis para decir que esta historia nace de dos guionistas masculinos, Xavi Puebla y Jesús Méndez, al que se sumó mi hermana Mireia Vidal para darle el giro que necesitaba el relato de la vida de una mujer joven). La protagonista absoluta es Nayeli, una chica mexicana que trabaja como sirvienta para todo en una casa burguesa de Barcelona. Nayeli, increíble composición de la actriz mexicana Vico Escorcia, se encarga de la casa y de cuidar al hijo pequeño de la familia que la adora. Pero Nayeli oculta algo, mejor dicho se oculta ella misma. La conocemos escondida detrás de una pared espiando una obra. ¿Qué espía Nayeli,  a quién busca? Poco a poco lo descubriremos en una primera parte en la que Nayeli sufre un proceso de pérdida, para en una segunda parte, casi simétrica, hacer un camino a la inversa en un proceso de confirmación.  Femení singular podría llamarse también Las tres decisiones de Nayeli.


Forastera, Lucía Aleñar Iglesias, España

Si hay algún referente en este film proyectado en la sección de Especials, es Vértigo de Alfred Hitchcock. ¿Perdón? Puedo sentir que piensan los que no la han visto. ¿Qué tiene que ver una película sobre una adolescente que pasa sus vacaciones con su hermana en casa de sus abuelos en Mallorca, con el film más legendario de Hitchcock? Pues mucho. Porque también aquí hay una mujer muerta, la abuela Catalina, y una mujer transformada, la nieta Cata. También hay un hombre transido de la pena de la pérdida, el abuelo, que ve en su nieta la encarnación (posesión) de su amada esposa. Todo pasa en una casa a la orilla del mar. Allí vive Cata con su hermana Eva y sus abuelos hasta la muerte repentina y absurda de la abuela. Entonces se une a ellos, Pepa, hija de Catalina y madre de Cata y Eva. Pepa es la única que ve lo que está pasando e intenta pararlo. Forastera no es una historia fantástica, ni de fantasmas, es la historia de dos personas, Cata y su abuelo, buscando la manera de transitar el duelo en un film que huye del naturalismo y lo  real para ajustarse a lo verosímil de ese dolor y esa pérdida.


The Plant From the Canaries, Ruan Lan-Xi, Alemania

No tengo ni idea de las razones de este título enigmático de uno de los films más bonitos de Talents. Lo único que se me ocurre, y es una pura especulación, es que May, su protagonista, es como una planta de las Canarias, fuera de lugar, desarraigada en una ciudad que está descubriendo. May es coreana, vive en Berlín, y la historia la cuenta una joven directora china. Oriente y Occidente, dos culturas, dos pensamientos. Los referentes en el caso de este precioso film de graduación, son muchos: Hong Sang-soo, Tsai Ming-liang , WongKar-wai, desde el sol naciente, Alain Tanner, desde el sol poniente. Hay un poco de todos ellos en esta melancólica y dulce historia de amistad por encima de todo. Cuando oímos a May por primera vez, casi no la vemos. En un plano abierto sobre una calle berlinesa, hay un grupo de personas hablando. Una de ellas es May. Cuando la dejamos al final, en cambio, la vemos en un plano medio que anuncia su nueva vida. Entre un plano y otro, seguimos a May en su soledad y añoranza, en su complicidad y apoyo con su mejor amiga, en sus paseos en bicicleta, en su sanación de un abandono y su encuentro con un posible futuro. Ojala llegue a verse esta película en alguna plataforma, vale la pena disfrutarla como uno más de los paseos de May alrededor del lago.


Un arbre es un arbre, Aleix Plademunt y Carlos Marques-Marcet, España

Otra de las sorpresas inestrenables pero muy necesaria de la sección Un impulso colectivo. Carlos Marqués-Marcet une sus fuerzas con el fotógrafo Aleix Plademunt para hacer lo que el D’A define como “una reflexión sobre la naturaleza y el papel que desempeñamos en ella, pero también sobre el modo en que la vemos y entendemos.” Un árbol es un árbol en medio de un paisaje nevado, pero un árbol es también la idea de un árbol, o la imagen de un árbol, o un vestigio del pasado que aflora en el presente.  O mucho mejor, la manera de adentrarnos en algo  mucho más profundo y oculto. Ramon lo sabe cuando pinta sus famosos árboles, Marqués y Plademunt lo saben cuando filman ese árbol solitario que hunde sus raíces en un pasado remoto. Cuando se tala un árbol o cuando se quema un bosque, nos sorprende ver que al poco tiempo vuelve a crecer. Siempre me ha fascinado ese proceso de regeneración. Los directores de este experimento que hunde sus raíces en el cine de Stan Brackage o Jonas Mekas, lo explican muy bien. Un árbol puede morir, incluso debe morir, pero las raíces que lo alimentan nunca mueren. Son las mismas desde el principio de los tiempos. Son inmortales. Un árbol es un árbol y es la imagen de la inmortalidad. Precioso.


Vainilla, Mayra Hermosillo, México

Me encantan las películas mexicanas, me gusta oír sus voces, sus músicas, me gustan sus paisajes y olores. También me gustan las películas de familias y de hermanas. Y lo último, pero no menos importante, me gustan las historias que, a pesar de su drama, acaban bien; comiéndose un helado, de vainilla por supuesto. Estamos en Torreón una ciudad del estado de Coahuila, allí viven juntas, Conxa la matriarca (una especie de Bernarda Alba a lo mexicano), sus hijas Georgina, una azafata con sobrepeso y Lisbis, una mujer con graves problemas de alcohol, la joven Alicia hija de Georgina,  la adolescente Manuela, hija de Lisbis y la niña Roberta, hija de Alicia, nieta de Georgina y biznieta de Conxa.  A todas las ellas las cuida con amor Tachita, la vieja criada de la casa que es una más de la familia. En el momento de entrar en sus vidas, las amenaza un desahucio inminente. Roberta, la pequeña, refleja todas las contradicciones de esa extraña familia donde no hay hombres. Dicho así suena como un dramón. Pero ni mucho menos, Vainilla, una sorpresa de la sección Radar, es una comedia políticamente incorrecta, llena de humor, ironía, bromas, luz, sabores. Un film sobre el que volveré porque espero que se estrene pronto.

El regalo de esta semana es un cuadro de Ramon que Toni Marí compró en el año1988 y que le ha acompañado hasta sus últimos días. Un cuadro que era nuestra manera de estar cerca de él mientras se despedía de la vida dejándonos sus poemas, su risa contagiosa, su enriquecedora capacidad de discutirlo todo, su amor por Ibiza y su incondicional fidelidad a los amigos. Hace unos días le dijimos adiós todos juntos.




sábado, 21 de marzo de 2026

SEMILLAS

 


Una cassola, una espasa láser i un casc viking, Mireia Vidal

Los libros de mi hermana Mireia son cristalinos. Son como un gran ventanal donde somos conscientes del cristal que nos permite ver lo que hay al otro lado, un precioso paisaje de ideas, pensamientos, emociones y personajes. Los libros de mi hermana Mireia son para niños, pero niños de 8 años, de 15, de 35 o de 70. Cada “niño” verá detrás del cristal/historia lo que quiera ver. Esto sirve para todos sus libros, pero en especial para El árbol del señor Shaun y para esta nueva novela que acaba de publicar: Una cassola, una espasa láser i un casc de viking. La primera vez que Mireia me habló de este cuento, se llamaba La petita llavor de vida/La pequeña semilla de vida, un título menos atractivo para los niños de 8 años, pero mucho más atractivo para los  niños de las otras edades. De eso va esta historia, de una pequeña semilla de vida. El protagonista es un niño, no sabemos su nombre, ni su edad, él es el narrador. Vive en un pueblo, con sus padres y un abuelo que está enfermo, un abuelo con el que el pequeño tiene una gran complicidad. Por eso se propone una cruzada: defender a su abuelo de la muerte con una cazuela, una espada láser y un casco de vikingo. Esto pasa en el primer capítulo. Lo que sucede en el resto del relato vale la pena descubrirlo poco a poco. El libro se abre con una dedicatoria: “Hace tiempo, una niña me dijo que la muerte era lo que nos daba ganas de vivir…” Estoy segura que esta semilla de vida, que a lo mejor se cayó del árbol del Señor Shaun, dará muchos más frutos.

 


Amarga Navidad, Pedro Almodóvar

Hace ahora casi cuarenta años, en 1987, Pedro Almodóvar sembró una semilla de cine. No era su primera película, era la sexta, pero La ley del deseo fue la primera semilla de su autobiografía. Aunque en realidad siempre ha estado contando su vida, Almodóvar se ha retratado en primera persona cuatro veces. En la Ley del deseo, Eusebio Poncela era un director de cine enamorado y en crisis; en La mala educación, Fele Martínez era un director explorando su infancia; en Dolor y gloria, Antonio Banderas, era un director que reflexionaba sobre su vida; en Amarga Navidad, Leonardo Sbaraglia es un director que, por fin, reconoce que se equivoca. Al margen de ser o no ser fan de Almodóvar, esta película tiene algo que la hace muy interesante. Se desarrolla en dos tiempos, el de la imaginación de una historia del 2004, y el del presente en el 2025. En ambas hay un director de cine, en el pasado, encarnado en una mujer, Bárbara Lennie, bloqueada creativamente e incapaz de poner orden en sus sentimientos; en el presente Leonardo Sbaraglia, escribiendo el guión sobre una directora en 2004. El año 2004 no está escogido al azar. Es el año de La mala educación, un film muy difícil para Almodóvar y uno de los menos comprendidos de su carrera. Que sea una mujer la que le encarna en el pasado, no deja de ser curioso. En Amarga Navidad, lo de menos es lo que le pasa a Elsa/Bárbara/Pedro, lo que llama la atención es que esa historia está mal escrita, los personajes se pierden o están desdibujados, le falta algo. Lo que le pasa a Raúl/Leonardo/Pedro en el presente, es mucho más interesante. Porque es este personaje el que asume la autoría de un guión que no funciona y que el espectador en la sala está viendo que no funciona. Hasta que, en el tercer acto de la película, se produce un milagro: una conversación entre Mónica/Aitana Sánchez-Gijón, su asistente desde hace más de veinte años y Raúl/Leonardo/Pedro, el director. Mónica ha leído el guión y le ha parecido muy malo. “Has perdido la gracia”, le dice. Pero sobre todo, Mónica no le perdona que haya utilizado su vida privada para darle un marco narrativo al conflicto de Elsa en la ficción. Es en esa conversación, en la que los dos actores brillan con luz propia, donde Almodóvar se confiesa ante su público, reconociendo todos los errores que ha cometido en sus guiones (uno de ellos, el de apoderarse de la vida de los demás para sus películas). No sé si en la vida real Pedro Almodóvar ha tenido alguna Mónica al lado que le haya dicho la verdad con la crudeza con lo que lo hace Aitana. Pienso que ese personaje tiene algo de Ester García, su productora y amiga desde hace cuarenta años (ya estaba en La ley del deseo) y de su hermano Agustín, su apoyo más valioso desde siempre. La historia de Aitana/Mónica no es la de Ester ni la de Agustín, pero solo ellos dos podrían atreverse a decirle a Pedro lo que Mónica le dice a Raúl. En todo caso, esa secuencia le da la vuelta a la película. Solo una cosa más, el título, Amarga Navidad, es un homenaje a Chavela Vargas, la gran intérprete mexicana que tan unida está al cine de Pedro Almodóvar. Las dos veces que suena la canción Amarga Navidad, son dos momentos realmente especiales.

 


Festival du Cinéma Espagnol de Nantes

Casi al mismo tiempo que en Barcelona se celebra el D’A Film Festival, en Nantes, la ciudad de Lola y de Jacques Demy, en la Bretaña francesa, se celebra un festival de cine español con una trayectoria de más de treinta años. La semilla que plantaron en el lejano 1990 un grupo de amantes del cine español, ha crecido hasta convertirse en una planta llena de vida que cuidan con cariño y dedicación sus dos directores, Pilar Martínez-Vasseur y Joxean Fernández. Estuve como jurado en la edición del 2016, y pude disfrutar de una ciudad y unas gentes estupendas. Entonces escribí en el blog: “Ver las películas rodeada de franceses que las miraban de otra manera y sobre todo asistir a los largos (¡una hora y media!) coloquios con el público, te reconcilia con el cine que hacemos en España, tan variado, tan distinto, tan inesperado”. Lo que el Festival du Cinéma Espagnol de Nantes ha hecho por la difusión en Francia del cine español, es espectacular. Por sus pantallas han desfilado actores, actrices, directores, el festival ha cuidado la programación ofreciendo muchas veces títulos no muy conocidos al lado de los nombres que han perfilado la historia del cine en España desde 1990. El invitado de honor del festival es Rodrigo Sorogoyen y por sus pantallas pasarán más de 50 títulos del cine español y una treintena de convidados. Este año en que Nantes cumple 35 ediciones, dedican una sección especial a recordar el cine de la Guerra Civil, 1936-2026. Regards pluriels et contemporains sur la Guerre d’Espagne al que acompaña una exposición sobre Los caminos del exilio con fotos de Philippe Gaussot. ¡Gracias Nantes!

El regalo de esta semana son semillas de vida.



 

sábado, 14 de marzo de 2026

CUATRO MUJERES

 

Ante la situación mundial cada vez mas errática, imprevisible y cada vez más terrorífica, las personas normales tenemos dos posibilidades. Obsesionarnos devorando noticias, siguiendo tertulias, leyendo comentaristas; o refugiarnos en una especie de exilio interior, que no significa aislamiento, porque es un exilio compartido con amigos, gente que quieres, libros, películas, series, canciones, exposiciones. No quiere decir que haya optado por pretender ignorar la locura que nos envuelve, lo que intento hacer es no dejar que me amargue la vida, ni me condicione. Ejercer mi solidaridad y mi protesta en los límites de lo controlable. Y mientras tanto disfrutar con lo que tengo cerca. Al menos en este blog. Por eso esta semana me voy a entretener en tres series y una película, las cuatro con mujeres como protagonistas que no son lo que parecen.

 


La analista: Zara en El robo, Prime Video, 6 episodios

Un día cualquiera en la oficina, pero no en cualquier oficina. Un día cualquiera, rutinario y aburrido en una oficina de fondos de inversión en la City de Londres, en la que se mueven millones de libras virtuales. Zara es analista y hace un trabajo que no le gusta. Pero ese día en que Zara tiene una resaca inaguantable, un grupo de ladrones irrumpe en la oficina dispuesto a realizar el mayor atraco del siglo: robar miles de millones de libras de las pensiones de la gente común. Para eso necesitan la ayuda obligada de Zara y de su compañero Luke. Una vez transferidos esos miles de millones a una cuenta (nadie ve ni toca nunca el dinero, todo se hace a través de la nube), los ladrones se marchan. A partir de aquí y durante seis capítulos que no paran de dar giros, seguimos a Zara, su amigo Luke, los ladrones y un policía ludópata. Parte del encanto de esta serie que recuerda La casa de papel, pero sin papel, solo algoritmos, es el personaje de Zara que interpreta Sophie Turner, la Sansa de Juego de tronos, con más años, más aplomo y una presencia que no se olvida. Un divertimento.

 


La camarera: Alison Woods en Código de silencio, Filmin, 6 episodios

Alison es joven, bonita y lista. También es sorda. Su sordera no le impide trabajar de camarera en un lugar muy especial, la Comisaria Central de la Policía de Canterbury. Alison sabe leer los labios y se divierte descubriendo conversaciones. Cuando una detective conoce su habilidad, decide contratarla para leer los labios de los miembros de una banda de ladrones de joyas especialmente escurridizos, a los que tienen vigilados con cámaras de seguridad. Alison se involucra demasiado en la investigación y cuando es apartada, la adrenalina de seguir buscando la lleva a ponerse en una triple situación de peligro: físicamente con la banda de ladrones, emocionalmente al enamorarse de uno de ellos, legalmente al inmiscuirse sin permiso en una investigación. Pero Alison ha descubierto un mundo nuevo y no es fácil que lo abandone. También esta serie se basa sobre todo en su protagonista, interpretada por  Rose Ayling-Ellis, una joven actriz sorda de nacimiento que lleva trabajando en series británicas desde que tenía 15 años. Solo por ella ya valdría la pena ver Código de silencio, pero es que, además, está francamente bien escrita por la guionista Catherine Moulton que ya trabaja en la segunda temporada. Hay Alison para rato.

 


La espía: Meret en Unfamiliar, Netflix, 6 episodios

Meret es un personaje extraño, ambiguo, una esposa y madre aparentemente normal, con una vida normal. Vive con su marido Simon, tienen una hija adolescente y un restaurante que les encanta. Pero como Philipp y Elizabeth en The Americans, Meret y Simon tienen una doble vida. Abandonada su carrera de espías de la BND, el servicio de inteligencia alemán, mantienen una casa refugio de la que nadie sabe nada. O eso creen. Porque el pasado siempre vuelve, y por muy seguros que se sientan, una  vieja historia en Bielorusia dieciséis años atrás, una misión que acabó muy mal, revive para pasarles factura. Meret y Simon deberán enfrentarse a un enemigo feroz al mismo tiempo que confrontan sus propias contradicciones. Ambientada en Berlín, Unfamiliar es una serie de espías muy poco heroicos. Y precisamente por eso, es mucho más interesante en su sórdida falta de épica y de ética. Entre espías, ya se sabe, no hay mucho respeto. Si bien los protagonistas son dos, Meret y Simon, es el personaje de Meret, interpretado por la veterana actriz alemana Susanne Wolff, la que lleva todo el peso de la trama. Como le dice en un momento dado a su marido. “El elemento débil eres tú”.

 


La iluminada: AnnLee, El testamento de Ann Lee, Mona Fastvold

Ann Lee es un personaje histórico. Ann Lee nació en Manchester el 29 de febrero de 1736 y murió en Waterbliet, Estados Unidos, en septiembre de 1784. Conocida como Mother Ann, fue la líder de la Sociedad Unida de Creyentes en la segunda Aparición de Cristo, o Shakers (Sacudidos), una secta de fanáticos religiosos que defendían la llegada del Mesías encarnado en una mujer y rezaban con frenéticos movimientos espasmódicos y canciones. Tras sufrir cuatro partos de bebes muertos, y cansada de los abusos de su marido, Ann Lee y su fiel hermano William buscaron refugio en una pequeña comunidad de disidentes cuáqueros. La arrolladora personalidad y fuerza iluminada de Ann Lee la convirtió muy pronto en líder absoluto del grupo al que llevó a América en 1774 donde fundó una de las comunidades religiosas más poderosas de su tiempo. Ann Lee, una de las poquísimas mujeres misioneras, predicaba el celibato absoluto y la igualdad entre hombres y mujeres. Hasta aquí, la historia real. La película es otra cosa. Partiendo de la figura de la iluminada Ann Lee, encarnada, casi como una posesión en Amanda Seyfried, se presenta como un biopic hagiográfico de una mujer que no estoy segura mereciera ser recordada. Pero lo que distingue el film por encima de todo, es que es… un musical. Un musical clásico como los de antes, en la que los personajes se ponen a cantar y a bailar de pronto, sin avisar. Un musical que utiliza las sesiones de sacudidas para montar coreografías de una gran plasticidad en secuencias donde la inolvidable hija de Mamma Mia, canta, baila, y sobre todo mira con los grandes ojos que son una de sus características. La película produce una doble sensación: mal rollo por lo que cuenta, (Ann Lee está bastante perturbada, la verdad), pero te engancha por lo que María Adell en su crítica de Filmtopia define como “un espectáculo fascinante y agotador a partes iguales.” 

El regalo de esta semana es una quinta mujer, mucho más serena que todas las demás



viernes, 6 de marzo de 2026

FILMTOPIA


Esta semana estamos de cumpleaños. ¡Filmtopia cumple dos años¡ 

También hay una película  que me gusta y una serie que me ha hecho pensar mucho.


FILMTOPIA

¡Cumplimos dos años! Cuando hace cuatro años,  el 25 de febrero del 2022, un día después de la invasión de Ucrania por parte de Rusia, fueron cancelados por el Ayuntamiento de Ada Colau, tres programas culturales de BTV, uno de ellos La Cartellera, Marta Armengou y yo no podíamos imaginarnos que aquel despido inesperado, doloroso e injusto, iba a tener un efecto muy positivo. Porque fue en ese momento cuando empezamos a pensar en hacer algo personal. Así nació, al cabo de dos años más y tras largos meses de trabajo y preparación la web FILMTOPIA, una web dedicada al cine hecho por mujeres. Por todas las mujeres en todos los oficios, del pasado, del presente y del futuro. Una web con voces variadas y puntos de vista distintos, con colaboradoras de tres generaciones, con la intención de tratar la actualidad, pero también, la de mirar al pasado para ver de dónde venimos.  Críticas, entrevistas, reportajes, filmoretratos, festivales, libros, series, películas. Desde entonces hemos acudido puntuales a la cita de los viernes ofreciendo nuestro punto de vista. Y creando nuestra propia actualidad al fijar la mirada en aquellas figuras o en aquellos cines menos convencionales. Hemos buscado tesoros, hemos descubierto nombres, hemos acompañado a las creadoras. El mapa de nuestra web es inabarcable, hay que aventurarse en sus muchos caminos para descubrir aquello que no sabíamos. Quién quiera seguirnos en esta aventura puede hacerlo en la web https://filmtopia.net/es/

 


Caravan  Zuzana Kirchnerová

El argumento de esta película checa no es muy estimulante: “Ester acaba de cumplir 45 años y no tiene nada en su vida salvo el cuidado de su hijo David, un adolescente de 15 años que padece una discapacidad mental severa y necesita atención constante. Ester lo quiere profundamente, pero está agotada por tener que afrontarlo sola. Unos amigos en Italia la invitan a visitarlos, pero el comportamiento imprevisible de David provoca problemas en la familia y les piden que se alojen en una caravana en el jardín. Es el momento en que Ester toma una decisión, pone en marcha la caravana y se va.” ¿Cuántas películas de madres solas con hijos problemáticos se han hecho? Muchas. Y todas más o menos calcadas por el mismo patrón de sacrificio y de culpa. Me costaba decidirme a verla. Leí entonces un pequeño texto de Eulalia Iglesias publicado precisamente en Filmtopia: “Kirchnerová se empapa de la Agnès Varda de Sin techo ni ley para retratar el vagabundeo de una madre, su hijo y una joven que se les añade en el trayecto, por una Italia rural muy alejada de la imagen más turística del país, en una propuesta que reivindica sin romantizarla la posibilidad de una vida alternativa en los márgenes.” La referencia a Sin techo ni ley me hizo replantearme mirarla. Y la vi. Y me alegro de haberlo hecho. Siempre lo he dicho, los argumentos son solo una guía, las películas pueden dar sorpresas. Caravan la da en dos sentidos: uno argumental. Normalmente se plantean este tipo de films con hijos pequeños, pero ¿Qué pasa cuando un chico o una chica con síndrome de Down o cualquier otra incapacidad mental, llegan a la adolescencia y no solo se les despiertan los sentidos y los deseos, también aumenta su fuerza física y resulta cada vez más complicado controlarlos? Ester está en es ese momento y se siente perdida. Aquí entra la otra sorpresa, la formal. Si lo que quiere retratar la directora checa es como vive una mujer en un momento de desconcierto y cómo ve el mundo un chico que por fuerza lo percibe muy diferente, la película debe transmitir esos dos sentimientos y emociones no solo con el comportamiento de los personajes, también con el comportamiento de la cámara y el montaje. Con gran ternura y elegancia, y tres personajes espléndidos, Ester, David y la joven Zuza, esta road movie tan especial es una buena oportunidad para ser conscientes de lo que significa vivir y querer a un hijo con una incapacidad intelectual.

 


Teherán Serie 2020-2024 Appel TV

En el año 1999 y en el 2000, estuve en Teherán seleccionando películas para el  Festival de San Sebastián. Con el recuerdo de una ciudad nevada ,sus gentes amables,  también el miedo que se respiraba en las calles, empecé a ver la serie Teherán. Pero la actualidad se impuso y verla estos días, me provocó una sensación extraña. ¿Dónde está el límite entre la realidad o la ficción? Teherán es una serie que empezó a emitirse en 2020, tiene tres temporadas, la última del 2024, y consta de 24 episodios. Es una serie producida en Israel, rodada en Grecia (por razones obvias), con muchos exteriores de la auténtica Teherán, hablada en farsi, inglés y hebreo. Es una serie de espías. Espías del Mosad con un único objetivo: destruir el programa nuclear de Irán e impedir que consigan una bomba atómica. Más actual no puede ser. La protagonista es Tamar, una joven agente del Mosad, de origen iraní. Desde que Tamar llega a Teherán en el primer episodio, sabe que no saldrá  de allí. “Una vez que estás aquí, no hay salida”. Seguir a Tamar a lo largo de las tres temporadas es acompañarla en el submundo de la ciudad y los movimientos de resistencia, pero también en el supramundo del poder y el lujo de los que controlan el país; es sufrir el acoso de su tenaz enemigo Faraz, un general de la Guardia Revolucionaria obsesionado con ella. En su intento por conseguir su objetivo, Tamar se enfrenta a dos peligros: el del régimen iraní, que pretende matarla, y el del propio Mosad, comandado por una rígida e intolerante directora, carente por completo de cualquier empatía con sus agentes infiltrados, a la que no le tiembla el pulso cuando ordena eliminarlos. La serie es trepidante, con personajes bien dibujados y colaboraciones brillantes de actores como Glenn Close y Hugh Laurie. El discurso es muy claro: no podemos permitir que el régimen de los ayatolas tenga una bomba nuclear. Hasta aquí la ficción. Pero la realidad se mezclaba con la serie esta última semana. Es como si Tamar hubiera fracasado y por eso Netanhayu (me niego a decir Israel, que es mucho más que su ultranacionalista y brutal gobernante) se viera obligado a lanzar un ataque contra Irán, con la colaboración de Donald Trump (que tampoco es “los americanos”), bombardeando Teherán sin calcular las consecuencias. Es complicado posicionarse en este escenario, al menos para mí. Es complicado porque sabemos cómo empiezan las guerras, pero no sabemos dónde acaban. Que se lo digan a Putin que lleva cuatro años empantanado en Ucrania, destruyendo un país sin ninguna misericordia y dejándose en el camino bastantes almas rusas, sin que haya despertado mucha indignación y protestas. Antes de llegar a esto, hay que agotar los intentos diplomáticos, probar muchos caminos. Pero una vez empezado el conflicto, es muy difícil pararlo y las consecuencias para todo el mundo pueden ser terribles. A veces me parece que se olvida quién y cómo empezó esta espiral de locura en la que vivimos desde hace 25 años: el ataque a las Torres Gemelas de Nueva York el 11 de septiembre del 2001. Desde entonces, el mundo entero ha perdido el sentido del equilibrio. Cada vez más.

El regalo de esta semana es una foto primaveral para celebrar los dos años de FILMTOPIA y también para recordar que sigue existiendo la belleza y la armonía.