sábado, 17 de octubre de 2026

DOCUMENTALES

 

Esta semana en la que se estrena la versión restaurada y completa de Los demonios de Ken Russell y algunas películas interesantes, he ido a fijarme en tres documentales que seguramente pasaran desapercibidos porque casi nadie hablará de ellos. Es probable que se estrenen en pocas ciudades, pocos cines y pocas sesiones (me repito de lo que decía la semana pasada hablando de La deriva), pero no importa. Se los pueden apuntar en una libreta de pendientes para cuando lleguen, que llegarán, a las plataformas.


Érem una gran família de Cristina Rosselló

Cuando vi este curioso documental casero en el D’A Film Festival de este año, escribí en el blog una pequeña reseña que releo ahora en que, milagrosamente, llega hasta algunas pantallas. El film de Cristina Rosselló forma parte de un subgénero documental que  en cierto modo revalorizó el film My Mexican Bretzel de Nuria Giménez Lorang, un tipo de documental especializado en la recuperación de la memoria privada de gente normal, anónima, sin un peso en la historia, a través de películas caseras, ni siquiera amateurs, que conservan el aroma de lo íntimo y dejan ver el espacio de lo colectivo. Partiendo del material privado de una  familia de Vic, los Riera i Fité, Érem una gran família traza un retrato de la burguesía catalana de provincias desde 1942 hasta el año 2000. Las películas las filmó en primera lugar la Miquelina, hija y heredera de la rica casa Fité, a partir del regalo de una cámara que le hacen sus padres. Sus filmaciones ocupan la primera parte del documental y en ellas descubrimos que en la negra España de posguerra había alguna gente, en este caso en la Catalunya profunda, que vivía muy bien y era abiertamente franquista. Son filmaciones deliciosamente ingenuas de la vida familiar, la playa, la nieve, y la boda. Ahí se acaba la ingenuidad y la alegría. En la segunda parte, Miquelina/Josep, compartimos la rutinaria vida matrimonial y el nacimiento de los cinco hijos. En la tercera parte entramos ya en la oscuridad de la familia al tener el protagonismo Josep, el autoritario y displicente padre que domina la vida de los hijos adolescentes y adultos. El gran montaje de Cristina Rosselló se ve enriquecido con una banda sonora  de canciones, voces del NO-DO, y sobre todo del relato de tres de los hijos que se prestaron a hablar de su familia con total libertad. El resultado es uno de los films más interesantes, entretenido y muy revelador de lo que ha sido la burguesía catalana durante muchos años.

 


Parkour en Gaza Areeb Zuaiter

Parkour: Actividad deportiva desarrollada al aire libre, principalmente en entornos urbanos, que consiste en ir salvando los obstáculos que se encuentran en el camino, como diferencias de altura, escaleras, bancos, etc., mediante saltos, volteretas u otros movimientos arriesgados.

Podemos pensar que es difícil decir algo nuevo de la terrible guerra y destrucción que asola Gaza desde hace tres años. El documental Naza, dirigido por la pareja de cineastas israelitas Yuval Abraham i Rachel Szor que se estrenó la semana pasada, nos demostraba que si se puede decir cosas nuevas de un conflicto, enfocándolo desde otro punto de vista. Una semana más tarde nos llega otro ejemplo de cómo un mismo tema tiene muchas caras y aristas desde donde tratarlo. Parkour en Gaza de la directora palestina Areeb Zuaiter tiene la gracia no solo de acercarnos a una Gaza humana y cotidiana, también la de poner en primer plano un deporte que yo, sinceramente, ni siquiera sabía que existía: el parkour. Areeb vive en Estados Unidos desde hace muchos años, emigró allí con su madre y lo único que recuerda es que en las fotos de Gaza su madre siempre sonríe y en el exilio siempre estaba triste. Realizadora y documentalista, Areeb buscaba continuamente imágenes de una Gaza que cada vez estaba más lejos y en su búsqueda fue a parar a una serie de videos de un grupo de adolescentes que en la Gaza de 2015 se dedicaban a practicar el Parkour entre las ruinas, los edificios abandonados, los puentes y las carreteras de una ciudad que desde siempre ha sufrido el asedio y la carencia. En esos videos descubrió un chico que sonreía, como su madre. Lo localizó y comenzó a mantener con él una comunicación fluida a través de los videos. El chico se llamaba Ahmad y junto a un grupo de amigos, recorría la ciudad salvando obstáculos suicidas, con saltos increíbles, trepando edificios altísimos, arriesgándose continuamente. Ahmad y Areeb se hacen amigos a lo largo de los años en los que el parkour físico se convierte en una metáfora del parkour diario que debían superar los palestinos en su día a día. Ahmad soñaba con irse de Gaza, Areeb sueña con volver a Gaza. Ahmad consigue salir de la franja en 2018 y se va a vivir a Suecia, pero Areeb no ha conseguido volver a Gaza. Desde la actualidad de los bombardeos que ve en las noticias de la televisión, Areeb rememora su amistad con Ahmad y su nostalgia por una Gaza que ya no existe. Revisando los videos va dando forma a este documental inclasificable: ¿es de deporte? si, ¿es de denuncia? si, ¿es de nostalgia?, si. Es un retrato de Gaza, también, es un retrato de Ahmad y sus amigos, sin duda. Es todo eso, y es sobre todo, memoria de un lugar y un tiempo que desaparece irremediablemente.

 


Miss Jobson, Amanda Sans Pantling

He tenido que escribir de este documental muchas veces. La primera vez que lo vi, cuando seleccionaba films para el Docs Barcelona, me enamoré de esta mujer inesperada y desconocida, su vitalidad, su energía, su libertad. La segunda vez fue cuando hice los informes para el Festival la Gran Pantalla. Entonces destaqué el hecho de que una mujer de 80 años y su mejor amiga de 84, fueran capaces de nadar en el mar, tirarse en una tirolina por la selva, fumar marihuana y saltarse todas las reglas. La tercera vez, fue en la crítica que hice para Cinemania. Allí puse el acento en su faceta de abogada y amiga de Bob Marley con el que descubrió el movimiento rastafari y comenzó a dejarse la larga cabellera que lleva recogida en un inmenso moño que deforma su cabeza de una manera muy particular. También me parecía importante señalar que Diane Jobson, conocida como la abogada rasta, se había especializado en defender a los delincuentes más peligrosos, por lo que era adorada y admirada en toda Jamaica. La cuarta vez que tuve que hablar de Miss Jobson, a estas alturas una vieja amiga, fue en la crítica para Filmtopia. No podía repetirme, aunque es irremediable, así que hice un paralelismo con Thema y Louise en su coche rojo descapotable, como el que tiene Diane y Sally para sus escapadas a la selva y a la playa. Esta es la quinta vez que escribo de este documental fantástico sobre la figura de Diane Jobson, jamaicana, abogada, rastafari, libre que, como digo al final de la crítica de Filmtopia, nos deja como legado “una gran lección: hacerse mayor no significa renunciar a nada.” 

El regalo de esta semana es una cenefa en la pared de una casa de mi barrio que seguro fue de una gran familia, en la que seguro viviría feliz Miss Jobson, aunque ahora es un espacio ideal para el parkour.



 

sábado, 10 de octubre de 2026

GONZALO Y EL MONJE

 


(Alas de tiniebla, su último trabajo)

Gonzalo Suárez, el epílogo de un rey nada anónimo

La muerte de Gonzalo Suárez me pilló camino de Gijón donde he estado en un interesante encuentro de Fotoperiodismo. Una dolorosa coincidencia, porque Gonzalo era asturiano y además fue periodista. Bueno, Gonzalo Suárez fue mil cosas. Si hablamos de geografía, era asturiano por su nacimiento, su arraigo a sus paisajes y su peculiar humor; si hablamos de formación, era catalán por su vinculación literaria y cinematográfica a la ciudad de Barcelona; si hablamos de rigor en el lenguaje (aunque fuera para romperlo) tanto el de la escritura como el del cine,  era castellano por su resistencia y capacidad. No hay un Gonzalo, hay muchos. Gonzalo fue Ditirambo y fue un rey con dos reinas; Gonzalo fue escritor en activo (magnífico) y escritor en imágenes (Epílogo). Gonzalo fue sobre todo un gran conversador y una persona afable, cercana, divertida. En la lejana época de la Escuela de Barcelona, yo solo sabía que era el director y actor de Ditirambo. Fue mucho más tarde cuando tuve ocasión de conocerle de cerca. Estuve en el rodaje de La reina anónima, una película que yo tengo entre sus mejores y que no fue muy bien entendida. A él le encantaba que me gustara y en un encuentro en El Escorial donde di una charla sobre tres de sus películas, recuerdo que estuvo muy contento de que quisiera tanto ese film que se adelantaba a muchas cosas. También coincidí con él en un viaje estrambótico a Moscú donde presentaba Don Juan en los infiernos, otro de esos films inclasificables y desconcertantes. Fue un viaje muy divertido comparando cuantas cucarachas tenía cada uno en su habitación y que Cucaracha Humana (las vigilantes de piso) era más antipática. La última vez que le vi fue en ese encuentro de El Escorial organizado por Manuel Hidalgo. Fueron tres días estupendos hablando de él y con él. Una hermosa tarde veraniega dimos un largo paseo  por el pueblo y los alrededores con su mujer Hélène. Son estos momentos los que me gusta tener en mi memoria, solo en mi memoria porque mi absoluta falta de mitomanía hace que no tenga !ni una sola foto juntos! No tengo fotos pero tengo algo mejor, un mail que me mandó cuando publiqué el texto de la conferencia en el blog. Es un regalo que me hizo y que yo guardo con mucho cariño:

Querida Nuria: 

Ha sido una doble o triple alegría reencontrarnos en El Escorial. Para colmo, me siento abrumado por tu lúcido, exhaustivo y excepcional discurso sobre las dos reinas olvidadas a las que tú has resucitado, como el príncipe a la Bella Durmiente, con tu principesco aliento de escritora. Todo ello y tu presencia han constituido un maravilloso Epílogo para este curso. No sabes cuánto te agradezco este regalo que leeré, de vez en cuando, cada mañana para cerciorarme de que siguen ahí tus palabras y de que nada se olvida del todo. Incluida, y sobre todo, nuestra amistad.

Gonzalo

Fue una despedida, aunque él siguió haciendo cine, escribiendo libros, lleno de proyectos. Lo último que hizo fue en 2021, el cortometraje Alas de tiniebla, un precioso cuento oriental escrito por su hija Anne--Hélène Suárez y con las voces de sus dos fieles amigos y cómplices de toda la vida: Charo López y José Sacristán, junto con la de Ana Álvarez. Repasando su filmografía me he dado cuenta de que no es muy extensa, quizás porque Gonzalo disfrutaba escribiendo, viviendo, haciendo otras cosas. O quizás, por la miopía de una industria que no supo ver el potencias creativo de este personaje irrepetible. A modo de regalo que llega tarde, me ha salido un texto de esos raros que a veces se me ocurren uniendo los títulos de sus películas, (dejo fuera los capítulos de las series en las que participó). Es este

El extraño caso del doctor Fausto cuando se encontró con Ditirambo y ambos gritaron a la vez Aoom, con un poco de Morbo y brindándolo Al diablo con amor. Mientras tanto, La Regenta, La loba y la paloma, Beatriz y la Reina Zanahoria, se iban de Parranda antes de entonar un Epílogo en Los pazos de Ulloa, donde llegaron Remando al viento y llamando a Don Juan en los infiernos que estaba con La reina anónima, a la que buscaba El detective y la muerte que repetía, Mi nombre es sombra ante El portero del Oviedo Express que se alejaba en Alas de tiniebla.

(Si alguien quiere recuperar el texto sobre Gonzalo Suárez: Dos reinas y una princesa, está en la entrada del 13 de julio de 2019)

 

EL RINCON DE LA SUPER RAREZA


La deriva, Tsai Ming-liang

No sé si a Gonzalo Suárez le habría gustado el extraño producto (no creo que sea una película aunque se vea en un cine) que es La deriva, la nueva entrega de El caminante (The Walker) de Tsai Ming-liang. La deriva se podría definir rápidamente con una frase lapidaria: “Un publirreportaje de la ciudad de San Sebastián con monje andando”. Y no sería falsa, pero si engañosa. Porque lo que propone el director con la colaboración de Lee Kang-sheng, el monje que anda descalzo, es algo mucho más sofisticado, más espiritual, mas político y sobre todo mucho más hermoso que un publirreportaje. Tsai Ming-liang ha realizado con este once films de El caminante, siempre en una ciudad y sus alrededores, siempre confrontando la vida urbana, su ritmo y su indiferencia, su riqueza y su miseria, con el andar pausado, lento, del monje vestido de rojo. Verlo desde una butaca en el cine o desde un sofá en casa, produce una especie de ensoñación, te lleva a salirte del mundo. Al empezar, estamos más cerca de la gente que circula a su alrededor, pero poco a poco nos mimetizamos con el monje de rojo y acoplamos la respiración a su lento andar en la playa, las calles, las plazas, los museos, las esculturas, el bosque… La gente le mira, el no mira a la gente, vigila su camino, porque él camina hacia adentro, mientras el director camina desde fuera siguiéndole, observándole para que nosotros caminemos con él. Creo que vale la pena leer lo que el director dice de este proyecto: «Este proyecto es experimental por su tratamiento del tiempo, el espacio y el lenguaje audiovisual. No tiene estructura narrativa tradicional, ni diálogos, ni progresión dramática. Su propuesta consiste en modificar la forma de mirar y escuchar: des automatizar la percepción al romper con las convenciones del montaje, la continuidad y la expectativa narrativa. El efecto visual se construye a partir de planos fijos de larga duración, encuadres compuestos con precisión, y una atención minuciosa al ritmo interno de cada escena». La deriva se estrena en algunas ciudades, en algunos cines, en algunas sesiones. Hay que caminar mucho para encontrarla en las carteleras, pero a lo mejor se tropiezan con el monje en cualquier rincón de cualquier ciudad. 

El regalo de esta semana es una foto de la playa de San Lorenzo en Gijón  que hice el día que me enteré de la muerte de Gonzalo.



 

 

viernes, 2 de octubre de 2026

LUCES DE SAN SEBASTIAN

 

Ha pasado una semana desde que se acabó el Festival de San Sebastián. Ahora puedo hablar de algunas películas que me han impresionado/gustado entre las que he visto. Las pongo en orden alfabético (y sin distinción de secciones) para que sea fácil buscarlas cuando lleguen a las pantallas. Estos son solo pequeños apuntes.

 

A VECES ME ENTRA TRISTEZA, OTRAS VECES REBELIÓN, María Aparicio

Las películas en las que se pasea por una ciudad me suelen gustar mucho, son tranquilas y dejan tiempo a que pasen las cosas. Eva llega a Madrid sin nada en concreto que hacer, solo deambular durante unos días. En el Museo Reina Sofía se encuentra con Dante, un hombre que se dedica a estudiar la obra de un curioso personaje, Juan Bialet Masse, un catalán que escribió sobre las luchas obreras argentinas. Porque Eva y Dante son argentinos, de Córdoba. Son adultos y no buscan nada más que una cierta complicidad en un tiempo suspendido. Hay muchos ecos en este film: Borges y Cortázar; Javier Rebollo y Laura Citarella. Pero sobre todo hay mucha serenidad y un discurso político muy interesante: el academicismo no sirve para entender la realidad.

 CENIZA EN LA BOCA, Diego Luna

El jovencito guapito de Y tu mamá también, se nos ha hecho mayor. Diego Luna se ha convertido en un director interesante. Con Ceniza en la boca se consagra como un buen observador de personajes. Basada en una novela de Brenda Navarro, Ceniza en la boca habla de muchas cosas, de inmigración, de desarraigo, de incomprensión, de cuidados y un poco de solidaridad. Lucila y su hermano Diego llegan a Madrid para vivir con su madre que los dejó hace ocho años para emigrar a España desde su México natal. La vida en común no es fácil, cada uno tiene objetivos distintos. Lucila cuida un bebe y se junta con otras chicas latinas, hasta que le surge la oportunidad de irse a trabajar a Barcelona. En Barcelona, Lucila cuida de una anciana, pasa de cuidar una vida que empieza a cuidar una vida que acaba. Esa es una de las facetas de esta historia de muchas capas. Otra es la relación de Lucila con su madre y, la más importante, la vinculación entre Lucila y su hermano Diego que está en el centro del drama. Diego Luna ha hecho una película muy mexicana en la que se siente todo lo que ha aprendido en Estados Unidos y en Europa. Hay Diego para mucho rato.

 


CHICAS TRISTES, Fernanda Tovar

Esta película si que es mexicana del todo. Bueno mexicana y universal. Fernanda Tovar se une a una larga cadena de directoras mexicanas que saben retratar el mundo que las rodea, pero no necesariamente sus propias historias. Las chicas tristes de este film son Paula y la Maestra. Son adolescentes, son amigas, son nadadoras del equipo nacional. El agua, la natación, los reflejos y el sumergirse son importantes en la historia que desunirá esta sólida amistad. En el centro de todo una pregunta clave. ¿Tiene derecho alguien a revelar algo de otra persona que esta  no quiere contar? La Maestra traspasa esta línea y Paula no se lo perdona. 

THE DEBUT/EL DEBUT, Jesse Eisenberg

Esta era la película favorita de la crítica, de una cierta crítica, la que sabe disfrutar con una buena historia, unos grandes actores y una puesta en escena musical. El debut es un recital de dos personajes, Mona y Jerry Julianne Moore y Paul Giamatti. Ella es ama de casa, tiene dos hijos mayores y un marido ausente, ninguno de los tres la ve. Literalmente. Mona podría ser la triste April de Revolutionary Road si no hubiera decidido matarse. Mona sigue malviviendo hasta que decide dar un paso y retomar su carrera de actriz en una obra de teatro amateur dirigida por Jerry. A partir de ese momento Mona se desdobla y poco a poco se convierte en su personaje con todo lo que eso lleva de peligro para ella. Pero ahí está Jerry para salvarla y acompañarla. Jesse Eisenberg es actor antes que director y sabe captar los miedos, los matices, las dudas y las alegrías de una profesión que adora. El debut es su tercera película, un musical de antes, un film de ahora. Merecía llevarse algún premio gordo.

 


EL DESHIELO, Manuela Martelli

La primera película de Manuela Martelli, 1976, me gustó por la manera como abordaba el pasado (muy presente) de la dictadura chilena a través de la mirada de una mujer de la clase media, acomodada y sin posicionamiento político. Con El deshielo, su segunda película, sigue hablando de la huella del pinochetismo, pero de una manera tangencial. Su historia se ambienta en 1992 en un hotel de alta montaña en pleno invierno donde vive la pequeña Inés de 9 años. Sus abuelos son los dueños del hotel, sus padres están en España en la Expo de Sevilla. Inés está sola hasta que se hace amiga de Hanna, una chica de 15 años que forma parte del equipo de esquí alemán que se está entrenando en esas montañas. La desaparición de Hanna hará que Inés viva una serie de enormes contradicciones. ¿Debe contar lo que ha visto? ¿Debe mentir y callarse? Su abuela, un personaje odioso, le dice que calle y mienta y su miedo la lleva a callar y a mentir. Hasta que llegue el deshielo, para la montaña, pero no para Inés. 

FATHERLAND, Paweł Pawlikowski

Fatherland está entre las mejores películas que he visto. Fatherland, la patria, esa patria que todos utilizan como coartada para esconder sus miserias y para ensalzar sus virtudes. Solo dos protagonistas, Thomas Mann y su hija Erika (hay un tercero que flota como un fantasma entre los dos, Klaus, el hijo y el hermano); un viaje en coche, dos ciudades. En 1949, con una Alemania dividida y en ruinas, Thomas Mann fue invitado a Alemania, a las dos Alemanias. En un coche negro conducido por su hija, ambos llegan a Fráncfort donde dará una primera conferencia; en Weimar dará otra. Estamos en plena Gerra Fría, en una ciudad mandaban los americanos, en la otra la Unión Soviética. Unos y otros quisieron utilizar al escritor alemán para sus intereses ideológicos, a los dos defraudó Thomas Mann con dos conferencias que pasarán a la historia. Rodada en blanco y negro, una duración de 82 minutos y dos actores espléndidos, Sandra Hüller y Hanns Zischler, Fatherland demuestra que el polaco Paweł Pawlikowski, el director de Ida y Cold War, está entre los mejores del cine europeo.

 


LA ILUSION DE UN VERANO SIN FIN, Alessandra Sanguinetti

Al mismo tiempo o casi, que Richard Linklater ponía en marcha el experimento de Boyhood, siguiendo la vida de un chico y su familia a lo largo de doce años, en la otra punta del mundo la fotógrafa argentina Alessandra Sanguinetti emprendía un proyecto parecido que no sabía donde la iba a llevar. Empieza en 1999 en un pueblo de la pampa donde Alessandra está preparando un reportaje sobre la vida en el campo. Allí conoce a Guillermina y Belinda dos niñas de 9 años que le roban el corazón y decide filmarlas. Pero no una vez, muchas. Y así comienza un viaje entre las tres que durará veinticinco años en los que las dos niñas, crecen, pasan de jugar a trabajar, de bailes y canciones a tener responsabilidades, de hijas a madres. sin perder nunca su complicidad, con momentos oscuros, con altibajos, pero manteniendo siempre su profunda amistad. En 2024, a raíz de una exposición en París de las fotos que había tomado de las chicas en todo ese tiempo, Alessandra pensó que valía la pena hacer una película. No fue fácil concentrar 80 horas de filmación durante veintitrés años. Pero lo consiguió y el resultado es una película que es vida en estado puro. Un merecido premio de la Juventud. 

JALEOS, Isaki Lacuesta

Junto a sus grandes films de ficción, en la filmografía de Isaki Lacuesta hay una corriente de documental de creación, de montaje muy potente. Jaleos forma parte de esos documentales. Utilizando materiales de archivo  desconocidos y grabaciones antiguas, Jaleos es una exploración del origen del flamenco en España. Pero es mucho más, porque Isaki busca el lado más popular y político de este arte tan incomprendido y lo vincula con nuestro tiempo al mismo tiempo que lo reivindica. Jaleos responde a mucha preguntas que se hace Isaki: “Yo llego a esta película porque siento que estoy descubriendo cosas que no había conocido antes, y me doy cuenta de que mis compañeros de generación o mis padres tampoco conocen. ¿Cómo puede ser que la primera mujer que filma Edison sea flamenca y yo, que me dedico al cine, no lo sepa? ¿Y sabemos que cada vez que una colonia española desaparecía, lo que aparece es un palo nuevo en el flamenco? ¿Y cómo puede ser que, en plena Segunda Guerra Mundial, Leni Riefenstahl adaptara a Ángel Guimerá y rodara un film con escenas de flamenco utilizando como extras a presos gitanos a los que luego asesinan?” Estas y algunas otras cosas se cuentan en este precioso documento de orfebrería.

 


THE LONELIEST MAN IN TOWN/EL HOMBRE MÁS SOLITARIO DE LA CIUDAD, Tizza Covi, Rainer Frimmel

¿Hay algo más solitario que un hombre que se ha quedado solo en una edificio destinado a su demolición en el centro de Viena? No lo creo, aunque en realidad Al Cook no está solo, está rodeado de sus recuerdos, sus discos, su música, su pasión. Al Cook tiene 80 años y un pasado como uno de los rockeros austriacos, devoto admirador de Elvis Presley y erudito de la música jazz. Cuando anuncian a Cook que será desahuciado, la pareja de cineastas Tizza Covi, y Rainer Frimmel deciden acompañarlo en todo el proceso de desmantelamiento de su vida. Este es un documental porque todo lo que pasa, pasa de verdad, pero es una historia humana y musical conmovedora, el retrato de un hombre que es capaz de rehacerse emprendiendo, sin casi nada, una nueva aventura: su particular viaje al Delta del Mississippi. Preciosa.

 MUYOU NO HITO/EN LA HABITACIÓN DE MI PADRE, Maha Harada

En este festival he visto dos películas reconfortantes tranquilizadoras. Las dos son japonesas, las dos están entre lo mejor del año (y de varios años). Una de ellas es esta primera película de Maha Harada, escritora, artista, especialista en cultura. La protagonista es Satomi, joven vigilante en un museo de arte contemporáneo. El día de su cumpleaños, Satomi recibe un sobre de su padre al que hace mucho que no ve y que ha muerto hace poco. En ese sobre hay una llave. Una llave que no solo abre la habitación del padre, es una llave que la lleva a descubrir un hombre capaz de sentir la belleza y sutileza de la ceremonia del té, un poeta de gran sensibilidad en el uso de las palabras aunque su trabajo cotidiano haya sido muy mediocre. En cierto modo, el padre de Satomi es como el Hirayama de los Perfects Days de Wim Wenders, alguien capaz de crear la belleza con casi nada.

 


LES ROCHES ROUGES/ROCAS ROJAS, Bruno Dumont

Bruno Dumont es especialista en retratar infancias irregulares. Y en buscar personajes, niños en particular, completamente inusuales. Queda raro decir que un niño es inusual, pero es verdad. Géo es inusual. Tiene 5 años, es albino y no deja de mover los ojos. Parece un extraterrestre. Junto a sus dos amigos Eva y Rouben, integra una pequeña banda en una ciudad de la Costa Azul. Su principal diversión es tirarse por un acantilado arriesgando su vida y compitiendo con una banda rival en la que hay una niña que despierta en Géo sentimientos que no conocía. Las rocas rojas es un film sobre la infancia y sobre la vida, una película feliz que se puede ver como una divertida precuela de El pequeño Quinquin (aunque en realidad Géo lo que podría ser es el extravagante comandante Van der Weyden cuando era pequeño). 

RUEGA POR NOSOTRAS, Daniel Monzón

Hace un par de años, el cortometraje Els buits/Los vacíos de Sofía Esteve, Marina Freixa , Isa Luengo nos descubrió la terrible realidad de las chicas recluidas en el Patronato de Protección a la Mujer, institución dedicada a regenerar a mujeres caídas durante el franquismo y los primeros años de la democracia. Ahora Daniel Monzón, con la colaboración de Jorge Guerricaechevarría, convierte esta siniestra institución en el lugar donde situar la historia de Ana, una chica rebelde que en 1974 es encerrada por orden de sus padres en uno de estos centros correccionales. Monzón se está especializando en recrear la memoria de los años setenta a través de películas que no solo rememoran esos años, también y eso es más difícil, recuperan el cine que se hacía entonces., Las leyes de la frontera el cine quinqui, Ruega por nosotras el cine más social y desgarrado de esa época. Zoe Bonafonte asume el papel de Ana y Manuela Calle el de Sole. Su amistad las sostendrá en esos años de duras pruebas para las dos y se mantendrá intacta. Igual que la historia (real) de Mariona, la protagonista de Els buits, acabó bien, también la historia de Ana y Sole (ficticia) acaba bien. Algo que le agradezco mucho a Daniel Monzón es que no caiga nunca en la sordidez y que les dé una salida positiva a sus protagonistas. Estupenda.

 


SOUDAIN/DE REPENTE, Ryusuke Hamaguchi

Si tuviera que quedarme con una película, solo una, de este festival, seria Soudain/De repente. De repente un film de tres horas te pasa en un suspiro; de repente una historia de ancianos con Alzheimer se convierte en un cuento luminoso; de repente una amistad surgida al azar da sentido a dos vidas. De repente me encuentro ante una película que es una sanación, una cura para el cuerpo y para el alma. La historia es muy sencilla de contar: Marie-Lou dirige una residencia de ancianos y quiere cambiar la forma de tratarlos con un método que choca con la institución. El encuentro fortuito con un chico disminuido le permite conocer a Mari, una autora teatral japonesa que dirige una obra en un pequeño teatro. Entre ambas surge una fuerte conexión y pasan una noche entera hablando. Al final de esa noche, Mari se incorporara a la residencia de Marie-Lou y con su manera de entender la vida, dará un cambio radical al lugar y a sus habitantes (cuidadores y residentes). El hilo argumental es sencillo, pero la complejidad de la narración, de los diálogos, de lo que viven y cuentan; las experiencias físicas y las reflexiones políticas, no se pueden contar fácilmente. Hay que verla y hay que vivirla y aprender con ambas, Mari-Lou y su empatía, Mari y su sabiduría, que la vida merece ser vivida hasta el final. Ryusuke Hamaguchi ya me había gustado mucho con Drive My Car y El mal no existe, con De repente se coloca a la cabeza de mis directores favoritos de todos los tiempos. 

WILD HORSE NINE, Martin McDonagh

Fue la última película que vi y me reí mucho. Nunca John Malkowich había estado tan divertido, tan cinco, tan ferozmente lúcido como en este film ¿de espías? donde hace pareja con Sam Rockwell como dos agentes de la CIA especie de Mortadelo y Filemon a la american. Lo que estos dos agentes secretos traman es mucho más grave y siniestro que su aparente frivolidad. Estamos en septiembre de 1973 en Santiago de Chile, Chris y Lee viajan en una misión a la Isla de Pascua después de dejar atado y bien atado el golpe de estado del general Pinochet. Pero lo que les lleva a la isla es algo más personal. Chris tiene un acuerdo con Lee y quiere que este lo cumpla.Mientras tanto se pasean por entre los cabezones de la isla, conocen a dos chicas chilenas y dejan que un oscuro misterio vaya aflorando poco a poco. Porque Chris no es solo un viejo agente desahuciado por la enfermedad, Chis es una bomba de relojería con un secreto que Lee debe acallar.  Wild Horse Nine recuerda un poco el anterior film de McDonagh Almas en pena de Inisherin, también ambientada en el pasado en una isla remota y con dos amigos de toda la vida como Chris y Lee.

De momento no hay mas, ya es bastante larga esta entrada tan variada. Quédense con lo que les guste.

El regalo de esta semana es la última foto misteriosa que hice en san Sebastián.