domingo, 11 de agosto de 2013

ANNAS

Una entrada cortita para felicitar a dos Annas.
Anna Bofarull, está metida de lleno en el rodaje de Barcelona 1714. Una película de amor y de aventuras en el contexto de un conflicto que es mas el marco de la ficción que el tema de la acción. Anna Bofarull ha levantado el film, con ayudas inestimables de amigos y de su productor Heiko Kraft, sin ningún tipo de subvención pública. Con el método del crowfunding y la coproducción extranjera. Esto le da una enorme libertad a la hora de enfrentarse a un guión original escrito por ella misma en el que los posicionamientos políticos no son el único motor de la aventura.

Anna Petrus, está celebrando con gran alegría que su corto Aniversari ha sido seleccionado por el Festival de Montreal para la competición oficial de cortos. Es una gran noticia, no solo para ella, también para todos los que escriben y realizan cortos con la profesionalidad, la entrega y el deseo de hacer algo bien hecho.

A las dos MUCHAS FELICIDADES. 

sábado, 10 de agosto de 2013

RENOIR


El cine recurre periódicamente al mundo de la pintura y los pintores para inspirarse en sus historias. Por desgracia, pocas de esas historias se han convertido en buenas películas. Aunque estén contándonos la biografía –¡ah! ese es, quizás el problema- de un pintor apasionante, casi nunca consiguen transmitir lo que de verdad es el universo de ese artista. Da igual que la quieran contar toda o solo un trocito de  su vida. Renoir, de Gilles Bourdos tampoco lo consigue. La película se centra en el verano de 1915 cuando Pierre-Auguste Renoir, aquejado de una dolorosa enfermedad en las manos, casi no puede pintar y su hijo, Jean Renoir, se refugia en la casa familiar para recuperarse de una herida de guerra. Entre ambos se mueve la exuberante y desinhibida Andrée, última modelo del padre, primera esposa y actriz del hijo.
El paisaje del verano en la Costa Azul es la tela donde pintan estos tres personajes que, sin embargo, nunca consiguen evocar ni la sensualidad, ni el placer, ni la emoción  que algunos cuadros de Renoir tienen y que muchas películas de su hijo alcanzan casi sin esfuerzo.
Este Renoir de película tiene, además un problema diferente. Representar a un pintor pintando, como a un músico tocando, requiere una habilidad extrema por parte del director. Combinar la mano que pinta con el rostro del actor que simula pintar, no es nada fácil. Bourdos no solo no lo consigue, sino que provoca cierto rubor ver como el honorable Auguste pinta unos cuadros horribles que ¡ya están pintados!
Una última cosa respecto a esta película. Está basada en una novela titulada Le Tableaux amoreux escrita por Jacques Renoir, nieto de Auguste, hijo de Claude y sobrino de Jean. El parentesco le debía servir para contar esta biografía con un poco menos de banalidad y lugares comunes. Mas cuando hay dos libros estupendos de Jean Renoir,  Mi vida mis films y sobre todo Renoir, mi padre, donde la relación de ambos en ese verano tan especial en que murió su madre y apareció Dedée, está muy bien contada.
PD. Si quieren ver el universo de Renoir padre en cine, mejor que busquen  Le déjeuner sur l’herbe o Partie de campagne, de Renoir hijo.


viernes, 9 de agosto de 2013

REENCUENTROS

He vuelto a leer un libro y he vuelto a ver una película. Del libro me acordaba bien, mas de las sensaciones que me produjo que del argumento; de la película no me acordaba nada. Las dos cosas han sido experiencias estupendas. No solo por recuperarlas y disfrutarlas. No. Lo mejor ha sido descubrir que el paso del tiempo coloca las cosas en su sitio. Y que, cuando algo realmente es bueno, no importa que haya sido escrito o filmado hace muchos, muchos años.


Empiezo por el libro. Se titula Más que humano, es de Theodore Sturgeon y se publicó en 1953. Yo lo leí en 1971 en una edición de Minotauro del año 1968.  Es de ciencia ficción, aunque sería mejor definirlo de filosofía ficción. Sorprende comprobar la vigencia de su relato. Y la calidad de su escritura. Cuenta la historia de la formación de un ser que está un paso por delante del Homo Sapiens, el siguiente eslabón en la evolución de la humanidad. Un ser compuesto de la suma de diversos seres que individualmente no son nada, pero unidos configuran una nueva entidad. El libro en su primera parte cuenta el difícil proceso de encuentro y coengranaje de estas partes. La segunda parte es la toma de conciencia de su poder. La tercera, quizás la mas interesante, es la que plantea que este nuevo ser necesita tener una Moral y una Ética. La diferencia entre Moral y Ética es esencial. “Moral: código de la sociedad para la supervivencia del individuo. Ética: código del individuo para la supervivencia de la sociedad”. Aparte del placer de su lectura, de seguir con Lone, Janie, Bonnie, Beanie, Gerry y Hip su camino de perfección, esta lección de convivencia me parece de una actualidad absoluta en una sociedad en la que cada vez hay menos moral y menos ética.



En cuanto a la película, es una película pequeña de John Ford. Un divertimento, si hacemos caso de sus palabras. Se titula The Rising of the Moon, y es de 1957. Son tres historias irlandesas, presentadas por Tyrone Power. Tres historias que hablan, precisamente, de Moral y de Ética, sin perder en ningún momento el sentido del humor y algo muy importante: el sentido de la belleza. Belleza de los paisajes irlandeses en blanco y negro; belleza de las canciones que puntúan las tres narraciones; belleza de los finales felices. La dignidad, la solidaridad, la libertad acaban triunfando en cada uno de estos tres episodios basados en cuentos y piezas de Frank O’Conner, Michael J. McHugh y Lady Gregory. Es una película que recupera personajes, actores y situaciones de El hombre tranquilo, pero con la ligereza de un cuento. O mejor, de una canción. La canción The Rising of the Moon.


sábado, 3 de agosto de 2013

APUNTES A LOS ÚLTIMOS ESTRENOS

No me he ido de vacaciones. No. Pero no he tenido tiempo ni ganas de escribir nada.
Ahora recupero los estrenos de estas dos últimas semanas y hago un pequeño repaso vinculado a la mas rabiosa actualidad.

Keep the lights on. Ira Sachs
Una pasión destructiva, una relación adictiva. Elipsis arriesgadas para narrar el paso del tiempo y el amor de una pareja de gais en un Nueva York intelectual. Documento y autobiografía, memoria de cine. Un Teddy Bear mas que merecido.
(lo que la política de nuestro país necesita: dejar las luces encendidas)

Expediente Warren. James Wan
Casas encantadas, videntes con poderes, madres poseídas. Todo visto mil veces. Basado en hechos reales, -cada vez que sale este letrero me pongo a temblar-, esta clásica película de sustos  es a la vez “ligera y siniestra” en perfecta definición del crítico A. José Navarro.
(la sede del PP en Madrid estos días está poblada de fantasmas malvados)

Tu y yo. Bernardo Bertolucci
Trece años después de Soñadores y desde una silla de ruedas, Bertolucci dirige un film de cámara. Pequeño, austero, claustrofóbico. Dos seres encerrados sin ningún juguete mas que ellos mismos. Dos hermanos que se ayudan  a traspasar el rubicón de la edad responsable. Lástima, y eso es una apreciación personal, que el protagonista principal no me guste nada. Suerte de la canción de Bowie,  Ragazzo solo, Ragazza sola.
(Rajoy y Rubalcaba. Deberían encerrarse en un sótano a ver si conseguían dejarnos en paz)

Cautiva. Brillante Mendoza
Nunca Isabelle Huppert había sido tan maltratada como en esta película donde vive en la selva con serpientes, arañas, mosquitos y piratas nacionalistas que se dedican a secuestrar turistas y cooperantes.
(la sociedad española que intenta sobrevivir secuestrada por  toda clase de piratas que la atacan)

Lo que el día debe a la noche, Alexandre Arcady
Cine viejo ambientado en la Argelia francesa y durante la guerra de independencia. Una de las cosas mas difíciles en el cine es narrar el paso del tiempo en una historia que abarca la vida de una persona. Si el amor entre Jonás, el argelino y Emilie, la francesa, no llega nunca a consumarse, no es por sus orígenes, sino por una estupidez que destruirá sus vidas tontamente.
(lo que la política debe a la ciudadanía merecería un artículo aparte)

Solo el viento. Bence Fliegauf
Cine político en el mejor sentido del término. Cine de denuncia sin miedos. Un día en la vida de una familia gitana que quiere ser normal y está condenada a la tragedia. Casi un documental, con actrices no profesionales extraordinarias. Inspirada en hechos terribles que sucedieron en Hungría en el 2008.
(solo viento, eso es lo que nos queda después de esta semana de debates inútiles)

lunes, 15 de julio de 2013

¿QUIEN CONTROLA?



The East , Zal Batmanglij, podría ser el piloto de una serie de espías variante infiltrados. Pero no dejaría de ser una mas de las muchas que ha habido y hay, si solo se quedara en eso. Si The East es un buen hilo para tirar no es por su protagonista, Britt Mailing, la esforzada espía, ni mucho menos por el colectivo eco terrorista llamado The East, un grupo de boys scouts creciditos que aun juegan a la botella y los besos entre atentado y atentado a los malvados que destruyen el planeta. No,  si este film, entretenido y con una pequeña carga de denuncia, es interesante es por la empresa que dirige la fría e implacable Sharon es decir Patricia Clarkson. Una agencia privada de seguridad dispuesta a hacer lo que sea para proteger a sus clientes, sin importarles demasiado la legalidad o ilegalidad del asunto.

Hay una secuencia que me puso los pelos de punta. Sarah, la agente infiltrada en The East, ha descubierto cual será su próximo objetivo y corre a decírselo a su amada jefa, Sharon. Pero Sharon le responde con total tranquilidad. “¿Y?” “¿Cómo que Y?” pregunta Sarah asombrada. La respuesta es mas o menos “No son clientes nuestros”. Es brutal, de repente te das cuenta de que ya pueden el FBI, la CIA, la NSA, la KGB o lo que tengan los chinos, espiar y dejarse espiar. Los que de verdad tienen la capacidad de control son estas superagencias privadas que no rinden cuentas a nadie. El Dr. No puesto al día.  ¿Para cuando una serie sobre una de estas agencias? No sobre sus espías en el terreno, sobre su funcionamiento interno, su financiación, sus contactos... Aaron Sorkin, ¿te atreves?

domingo, 7 de julio de 2013

EL MIEDO DEL DIRECTOR AL FINAL FELIZ




(seguro que este retrato le habría gustado a Virgil)
De los estrenos de esta semana destaco uno por encima de todos: La mejor oferta  de Giuseppe Tornatore. Tornatore no es un santo de mi devoción. Más bien me molesta su tono dulzón y condescendiente. Pero esta vez reconozco que su película me ha gustado. Bastante. Sobre todo la primera mitad con ese personaje enigmático que disfruta de los retratos femeninos de todos los tiempos y siempre lleva guantes.  Quizás porque prefiere imaginar a tener; quizás porque prefiere enamorarse de mujeres que no pueden responderle ni, cosa importante, mirarle o tocarle, acaba prendado de una voz detrás de una pared. La voz de una joven a la que nunca ve.
La historia tiene varios giros interesantes, previsibles algunos, sorprendentes otros. Pero lo que justifica el largo título de esta entrada es el final. No voy a desvelar nada. Simplemente decir que a mi me habría gustado que Tornatore hubiera tenido el valor de un final feliz (no digo que el que hay no lo sea).
Y eso me lleva a reflexionar sobre los finales que, casi siempre, si no es una comedia, suelen ser trágicos o tristes. Hace unos días un chiste de Jordi Labanda en La Vanguardia mostraba a una chica con una camiseta que ponía algo así: “La felicidad es lo mas revolucionario que hay”. Me hizo gracia porque yo también pienso que en estos momentos, enfrentarse a la situación que nos envuelve con un ánimo positivo es una de las pocas defensas que tenemos los ciudadanos.

Por eso reivindico los finales felices (no siempre ni en todo) pero si en algunas ocasiones en las que un final feliz puede ser mas interesante y arriesgado que un final previsiblemente malo. 

jueves, 4 de julio de 2013

NOTICIAS DEL NACIONAL SOCIAL…

El 31 de diciembre del 2012 escribí este texto en mi blog:
 “No hay proyecto nacional sin proyecto social y no hay proyecto social sin proyecto nacional”. Son palabras de Artur Mas, President de la Generalitat de Catalunya. Desde la gran manifestación del 11 de septiembre, estos dos conceptos se han unido en el discurso independentista. Lo nacional y lo social se ha puesto de moda en los argumentos de políticos, tertulianos o periodistas. Y yo, la verdad, no puedo dejar de sentir un escalofrío que me recorre la espalda cada vez que las oigo o las leo.
Nacional socialismo es, si mi memoria no se equivoca, la definición del nazismo en estado puro. Hitler y sus adláteres invocaban el nacionalsocialismo para salvar Alemania de las amenazas reales o inventadas. Y a eso suenan esas dos palabras juntas: a exclusión de los diferentes, los no afines, los no leales, los no “nacionales”; a un uso inmoral de la palabra “social” para justificar la pérdida de bienestar y reivindicar los derechos de unos pocos y los deberes de unos muchos. 
No creo que nadie de los que se llenan la boca con estas dos palabras unidas, ya sea en esta orilla del Ebro o en la orilla de enfrente, se haya parado a reflexionar en lo que su unión simboliza. O al menos eso espero, porque si las usan sabiéndolo, el nuevo año será realmente malo, muy malo.

Bueno, pues ya empieza a ser malo.
Dos noticias de ayer y hoy han hecho que de nuevo un escalofrío recorra mi espalda y me entren sudores fríos.
Una, aparentemente banal, la anunció Isona Pasola, presidenta de la Academia de Cine Catalán. Si no fuera tan miserable sonaría a chiste.

La Generalitat evalúa la posibilidad de aplicar una tasa para financiar la industria del cine catalán, que podría ser de 6 a 10 euros al año por familia. La Generalitat tiene muy avanzado un proyecto para establecer una tasa, que podría aplicarse sobre Televisió de Catalunya (TV3) en concepto de disfrute del espacio público televisivo. Por otra parte, tenemos que abrirnos a nuevas formas de distribución y exhibición, añadió. El impuesto podría ser un modelo similar al impuesto por ver la televisión pública en otros países europeos en los que se cobra una tasa anual.

 ¿Los ciudadanos de este país vamos a tener que pagar el “cine catalán” con un impuesto especial, solo por el patriotismo? Que yo sepa el cine es una industria privada que los gobiernos (de cualquier país) consideran parte de la cultura y por eso lo apoyan y subvencionan (como hacen con las patatas o los zapatos si me apuran, pero no como hacen con otros estamentos de la cultura a los que se margina sin mas contemplaciones). Bueno, pues a partir de ahora, los catalanes y catalanas tendremos que pagar una tasa para que exista cine catalán. En catalán, supongo, y hecho por catalanes que demuestren pureza de sangre y no estén contaminados, supongo.

Y esto me sirve para referirme a la segunda noticia. Esta es más importante, mas seria y desde luego mucho mas peligrosa. Está en El País de Catalunya del 4 de julio 2013.

Mas crea un registro que le permitirá recabar apoyos al plan soberanista

Los ciudadanos y entidades que comulguen con los proyectos del Gobierno de CiU podrán comunicarle su adhesión firmando en un registro oficial que pondrá en marcha la propia Generalitat. La iniciativa consta en una Orden publicada en la página web del departamento de la Presidencia por el que se procede a crear el llamado “registro de adhesiones a las políticas impulsadas por el Gobierno de la Generalitat”.La medida, inédita según varios expertos consultados, estará lista a finales de este año o a comienzos de 2014, justo cuando expira el plazo que CiU y ERC se han dado para tener listos los mecanismos para facilitar algún tipo de consulta de autodeterminación.
El registro permitirá recabar abundante información personal de los ciudadanos, como nombre y apellidos, número de DNI, teléfono, dirección postal y correo electrónico. También el sexo y la fecha de nacimiento. Aunque estos datos se guardarán en secreto, el Gobierno sí se reserva el derecho de hacer público el nombre de las personas inscritas en este registro. También de tratar los datos recabados para obtener información estadística.
Glups¡¡¡¡
La palabra adhesión ya me pone los pelos de punta. Pero lo peor no es otorgar al Gobierno de CIU la posibilidad de usar  como le de la gana TODOS los datos personales de  los que se adhieran al movimiento (perdón, al soberanismo). No, lo peor es que intuyo que los que no estén adheridos a ese movimiento (ya no pido perdón) se verán inmediatamente excluidos, por ejemplo, de disfrutar de la tasa sobre el cine para hacer sus películas.
De ahí a que nos pongan una estrella cuatribarrada a los que no nos adhiramos a sus propuestas, hay un paso muy pequeño.


No se si habrá mas noticias del Nacional Social… en los meses venideros. Espero que no. Quiero demasiado este lugar en el que vivo para quedarme con los brazos cruzados viendo como lo destruyen. Unos y otros, que aquí hay nacionales de todos los bandos.