Sobrevivir:
Vivir después de la muerte de otra persona
o después de un suceso.
Vivir con escasos medios o en condiciones adversas.
Permanecer en el tiempo, perdurar.
Dos
estrenos de esta semana y un estreno en Filmin responden a la definición de Sobrevivir.
Sobrevivir a la muerte de una persona: Forastera, Lucía Aleñar Iglesias
Leo en
la crítica de Eulalia Iglesias en Filmtopia que en las Islas Baleares se llama
forasteros o forasteras a las personas que llegan de la península. No lo sabía.
Pero lo entiendo, porque cualquiera que no sea de una isla (la que sea) es por
fuerza forastero. En el caso de esta película sobre la calma y el duelo, es más
que justificado el título. Cata y su hermana Eva viven en Madrid y pasan las
vacaciones en Mallorca en casa de sus abuelos, los padres de su madre. No
hablan mallorquín y se sienten veraneantes, forasteras, no son locales. La vida
transcurre con toda placidez, la abuela Catalina es cariñosa y hace ricas
comidas, el abuelo Tomás es divertido y cercano. Ambos se adoran y adoran a sus
nietas. Hasta que la muerte accidental de la abuela Catalina trastorna este mundo encalmado,
curiosamente sin romper la calma, solo transformándola en un ambiente de
fantasmagorías y ensueños donde transitar el duelo. Especialmente el de Tomás y
el de Cata. Si hay algún referente en este primer film es Vértigo de Alfred Hitchcock.
¿Perdón? Puedo sentir que piensan los que no la han visto. ¿Qué tiene que ver
esta película con uno de los títulos más legendarios de Hitchcock? Pues mucho.
Porque también aquí hay una mujer muerta, la abuela Catalina, y una mujer
transformada, la nieta Cata. También hay un hombre transido de la pena de la
pérdida, el abuelo, que ve en su nieta la encarnación (posesión) de su amada
esposa. Con una variante perversa y muy interesante, es la propia Cata la que
quiere ser Catalina. Eva, la hermana lo ve pero no interviene, Pepa, la madre
lo ve y sí interviene. Forastera no
es una historia fantástica, ni de fantasmas, es la historia de dos personas,
Cata y su abuelo, buscando la manera de transitar el duelo en un film que huye
del naturalismo y lo real para ajustarse a lo verosímil de ese dolor
y esa pérdida que al final liberará el auténtico fantasma en una de las
secuencias más misteriosas de la película.
Sobrevivir
en condiciones adversa: Siemprevivas,
Mar López Zapata
“Laura quiere volver a
trabajar después de veinte años retirada. Se siente mayor, mira al pasado con
nostalgia y aunque tiene miedo, sus amigas le dan esperanzas. Zully y Ana la
acompañan como madres sabias y la conectan con la espiritualidad en la que
Laura también se ha apoyado siempre; María Florinda, le demuestra que el deseo
y la sexualidad no se pierden con la edad; Vicenta le recuerda que ser una
mujer trans no le hará perder clientes; y Marga la pone al día sobre cómo ha
cambiado el trabajo.” Seis prostitutas mayores del Raval cuentan su vida y sus
deseos sin esconder nada. Con alegría, libertad y mucha amistad. Sin caer nunca
en la sordidez. Esta es una película feliz, reivindicativa, valiente y muy
libre. Seis putas, (ellas se autodenomina
así y están orgullosas de su trabajo) de la calle Robadors de Barcelona,
dos de ellas trans, mayores (más de sesenta años) que reivindican su derecho a
ser putas y que se les reconozca el valor del trabajo que hacen. El personaje
de Laura es extraordinario. Un documental que da para hablar de muchas cosas:
la prostitución y la vejez, pero también, la amistad y como, no, la
supervivencia.
Sobrevivir
para engañar: La
Superviviente, Kike Maíllo, Filmin
Este 11 de septiembre del 2026
se cumplen 25 años del atentado a las Torres Gemelas de Nueva York que fue el
pistoletazo (más bien el bombazo) de salida de un siglo XXI que, sinceramente, está
resultando profundamente lamentable se mire como se mire. En cierto modo,
todos, y en ese todos estamos todos, los del primer mundo y los del último
mundo, somos supervivientes del naufragio como sociedad y como civilización que
se está produciendo de forma generalizada. No hay refugio, no hay donde ir.
Pero no es de eso de lo que quería hablar, sino de este documental de Kike
Maíllo que se estrena estos días en Filmin coincidiendo con el 25 aniversario
del atentado. La historia es la de Tania Head, una mujer que durante años fue
la voz más visible de los pocos supervivientes de los atentados. Tania era una
mujer común, de una normalidad absoluta y eso la hacía aun más creíble. Hasta
que se descubrió, por casualidad, que Tania no era Tania, sino Alicia Esteve,
una mujer catalana que por una serie de circunstancias acabó convertida en una
superviviente que nunca existió. Kike Maillo hace un documental sin ella, la verdadera Alicia está en paradero desconocido, utilizando una
actriz que hace y dice lo que Tania hizo y dijo en los muchos documentos que
hay sobre ella. ¿Por qué no usó esos documentos en lugar de reinterpretarlos?
Debe haber alguna razón, en todo caso el mecanismo funciona y alternando con
las entrevistas a auténticos supervivientes el documental revela el terror y el
horror de ese día y el terror y el
horror en el que aun viven muchos de ellos. Y también el dolor de haberse
sentido engañados y estafados por la falsa Tania a la que, sin embargo, han
conseguido perdonar.
El regalo de esta semana son florecitas capaces de sobrevivir en el asfalto de esta ciudad.























