Ha pasado una semana desde que
se acabó el Festival de San Sebastián. Ahora puedo hablar de algunas películas
que me han impresionado/gustado entre las que he visto. Las pongo en orden
alfabético (y sin distinción de secciones) para que sea fácil buscarlas cuando
lleguen a las pantallas. Estos son solo pequeños apuntes.
A VECES ME ENTRA TRISTEZA,
OTRAS VECES REBELIÓN,
María Aparicio
Las películas en las que se
pasea por una ciudad me suelen gustar mucho, son tranquilas y dejan tiempo a
que pasen las cosas. Eva llega a Madrid sin nada en concreto que hacer, solo
deambular durante unos días. En el Museo Reina Sofía se encuentra con Dante, un
hombre que se dedica a estudiar la obra de un curioso personaje, Juan Bialet
Masse, un catalán que escribió sobre las luchas obreras argentinas. Porque Eva
y Dante son argentinos, de Córdoba. Son adultos y no buscan nada más que una
cierta complicidad en un tiempo suspendido. Hay muchos ecos en este film:
Borges y Cortázar; Javier Rebollo y Laura Citarella. Pero sobre todo hay mucha
serenidad y un discurso político muy interesante: el academicismo no sirve para
entender la realidad.
El jovencito guapito de Y tu mamá también, se nos ha hecho
mayor. Diego Luna se ha convertido en un director interesante. Con Ceniza en la boca se consagra como un
buen observador de personajes. Basada en una novela de Brenda Navarro, Ceniza en la boca habla de muchas cosas,
de inmigración, de desarraigo, de incomprensión, de cuidados y un poco de
solidaridad. Lucila y su hermano Diego llegan a Madrid para vivir con su madre
que los dejó hace ocho años para emigrar a España desde su México natal. La
vida en común no es fácil, cada uno tiene objetivos distintos. Lucila cuida un
bebe y se junta con otras chicas latinas, hasta que le surge la oportunidad de
irse a trabajar a Barcelona. En Barcelona, Lucila cuida de una anciana, pasa de
cuidar una vida que empieza a cuidar una vida que acaba. Esa es una de las
facetas de esta historia de muchas capas. Otra es la relación de Lucila con su
madre y, la más importante, la vinculación entre Lucila y su hermano Diego que
está en el centro del drama. Diego Luna ha hecho una película muy mexicana en
la que se siente todo lo que ha aprendido en Estados Unidos y en Europa. Hay
Diego para mucho rato.
CHICAS TRISTES, Fernanda Tovar
Esta película si que es mexicana del todo. Bueno mexicana y universal. Fernanda Tovar se une a una larga cadena de directoras mexicanas que saben retratar el mundo que las rodea, pero no necesariamente sus propias historias. Las chicas tristes de este film son Paula y la Maestra. Son adolescentes, son amigas, son nadadoras del equipo nacional. El agua, la natación, los reflejos y el sumergirse son importantes en la historia que desunirá esta sólida amistad. En el centro de todo una pregunta clave. ¿Tiene derecho alguien a revelar algo de otra persona que esta no quiere contar? La Maestra traspasa esta línea y Paula no se lo perdona.
THE DEBUT/EL DEBUT, Jesse Eisenberg
Esta era la película favorita
de la crítica, de una cierta crítica, la que sabe disfrutar con una buena
historia, unos grandes actores y una puesta en escena musical. El debut es un recital de dos
personajes, Mona y Jerry Julianne Moore y Paul Giamatti. Ella es ama de casa, tiene
dos hijos mayores y un marido ausente, ninguno de los tres la ve. Literalmente.
Mona podría ser la triste April de Revolutionary
Road si no hubiera decidido matarse. Mona sigue malviviendo hasta que
decide dar un paso y retomar su carrera de actriz en una obra de teatro amateur
dirigida por Jerry. A partir de ese momento Mona se desdobla y poco a poco se
convierte en su personaje con todo lo que eso lleva de peligro para ella. Pero
ahí está Jerry para salvarla y acompañarla. Jesse Eisenberg es actor antes que
director y sabe captar los miedos, los matices, las dudas y las alegrías de una
profesión que adora. El debut es su
tercera película, un musical de antes, un film de ahora. Merecía llevarse algún
premio gordo.
EL DESHIELO, Manuela Martelli
La primera película de Manuela Martelli, 1976, me gustó por la manera como abordaba el pasado (muy presente) de la dictadura chilena a través de la mirada de una mujer de la clase media, acomodada y sin posicionamiento político. Con El deshielo, su segunda película, sigue hablando de la huella del pinochetismo, pero de una manera tangencial. Su historia se ambienta en 1992 en un hotel de alta montaña en pleno invierno donde vive la pequeña Inés de 9 años. Sus abuelos son los dueños del hotel, sus padres están en España en la Expo de Sevilla. Inés está sola hasta que se hace amiga de Hanna, una chica de 15 años que forma parte del equipo de esquí alemán que se está entrenando en esas montañas. La desaparición de Hanna hará que Inés viva una serie de enormes contradicciones. ¿Debe contar lo que ha visto? ¿Debe mentir y callarse? Su abuela, un personaje odioso, le dice que calle y mienta y su miedo la lleva a callar y a mentir. Hasta que llegue el deshielo, para la montaña, pero no para Inés.
FATHERLAND, Paweł Pawlikowski
Fatherland
está
entre las mejores películas que he visto. Fatherland,
la patria, esa patria que todos utilizan como coartada para esconder sus
miserias y para ensalzar sus virtudes. Solo dos protagonistas, Thomas Mann y su
hija Erika (hay un tercero que flota como un fantasma entre los dos, Klaus, el hijo
y el hermano); un viaje en coche, dos ciudades. En 1949, con una Alemania
dividida y en ruinas, Thomas Mann fue invitado a Alemania, a las dos Alemanias.
En un coche negro conducido por su hija, ambos llegan a Fráncfort donde dará
una primera conferencia; en Weimar dará otra. Estamos en plena Gerra Fría, en
una ciudad mandaban los americanos, en la otra la Unión Soviética. Unos y otros
quisieron utilizar al escritor alemán para sus intereses ideológicos, a los dos
defraudó Thomas Mann con dos conferencias que pasarán a la historia. Rodada en
blanco y negro, una duración de 82 minutos y dos actores espléndidos, Sandra
Hüller y Hanns Zischler, Fatherland demuestra
que el polaco Paweł Pawlikowski, el director de Ida y Cold War, está
entre los mejores del cine europeo.
LA
ILUSION DE UN VERANO SIN FIN, Alessandra Sanguinetti
Al mismo tiempo o casi, que Richard Linklater ponía en marcha el experimento de Boyhood, siguiendo la vida de un chico y su familia a lo largo de doce años, en la otra punta del mundo la fotógrafa argentina Alessandra Sanguinetti emprendía un proyecto parecido que no sabía donde la iba a llevar. Empieza en 1999 en un pueblo de la pampa donde Alessandra está preparando un reportaje sobre la vida en el campo. Allí conoce a Guillermina y Belinda dos niñas de 9 años que le roban el corazón y decide filmarlas. Pero no una vez, muchas. Y así comienza un viaje entre las tres que durará veinticinco años en los que las dos niñas, crecen, pasan de jugar a trabajar, de bailes y canciones a tener responsabilidades, de hijas a madres. sin perder nunca su complicidad, con momentos oscuros, con altibajos, pero manteniendo siempre su profunda amistad. En 2024, a raíz de una exposición en París de las fotos que había tomado de las chicas en todo ese tiempo, Alessandra pensó que valía la pena hacer una película. No fue fácil concentrar 80 horas de filmación durante veintitrés años. Pero lo consiguió y el resultado es una película que es vida en estado puro. Un merecido premio de la Juventud.
JALEOS, Isaki Lacuesta
Junto a sus grandes films de
ficción, en la filmografía de Isaki Lacuesta hay una corriente de documental de
creación, de montaje muy potente. Jaleos
forma parte de esos documentales. Utilizando materiales de archivo desconocidos y grabaciones antiguas, Jaleos
es una exploración del origen del flamenco en España. Pero es mucho más, porque
Isaki busca el lado más popular y político de este arte tan incomprendido y lo
vincula con nuestro tiempo al mismo tiempo que lo reivindica. Jaleos responde a mucha preguntas que se
hace Isaki: “Yo llego a esta película porque siento que estoy descubriendo
cosas que no había conocido antes, y me doy cuenta de que mis compañeros de
generación o mis padres tampoco conocen. ¿Cómo puede ser que la primera mujer
que filma Edison sea flamenca y yo, que me dedico al cine, no lo sepa? ¿Y
sabemos que cada vez que una colonia española desaparecía, lo que aparece es un
palo nuevo en el flamenco? ¿Y cómo puede ser que, en plena Segunda Guerra
Mundial, Leni Riefenstahl adaptara a Ángel Guimerá y rodara un film con escenas
de flamenco utilizando como extras a presos gitanos a los que luego asesinan?”
Estas y algunas otras cosas se cuentan en este precioso documento de
orfebrería.
THE LONELIEST MAN IN TOWN/EL
HOMBRE MÁS SOLITARIO DE LA CIUDAD,
Tizza Covi, Rainer Frimmel
¿Hay algo más solitario que un
hombre que se ha quedado solo en una edificio destinado a su demolición en el
centro de Viena? No lo creo, aunque en realidad Al Cook no está solo, está
rodeado de sus recuerdos, sus discos, su música, su pasión. Al Cook tiene 80
años y un pasado como uno de los rockeros austriacos, devoto admirador de Elvis
Presley y erudito de la música jazz. Cuando anuncian a Cook que será
desahuciado, la pareja de cineastas Tizza Covi, y Rainer Frimmel deciden
acompañarlo en todo el proceso de desmantelamiento de su vida. Este es un
documental porque todo lo que pasa, pasa de verdad, pero es una historia humana
y musical conmovedora, el retrato de un hombre que es capaz de rehacerse
emprendiendo, sin casi nada, una nueva aventura: su particular viaje al Delta
del Mississippi. Preciosa.
En este festival he visto dos películas reconfortantes tranquilizadoras. Las dos son japonesas, las dos están entre lo mejor del año (y de varios años). Una de ellas es esta primera película de Maha Harada, escritora, artista, especialista en cultura. La protagonista es Satomi, joven vigilante en un museo de arte contemporáneo. El día de su cumpleaños, Satomi recibe un sobre de su padre al que hace mucho que no ve y que ha muerto hace poco. En ese sobre hay una llave. Una llave que no solo abre la habitación del padre, es una llave que la lleva a descubrir un hombre capaz de sentir la belleza y sutileza de la ceremonia del té, un poeta de gran sensibilidad en el uso de las palabras aunque su trabajo cotidiano haya sido muy mediocre. En cierto modo, el padre de Satomi es como el Hirayama de los Perfects Days de Wim Wenders, alguien capaz de crear la belleza con casi nada.
LES
ROCHES ROUGES/ROCAS ROJAS, Bruno Dumont
Bruno Dumont es especialista
en retratar infancias irregulares. Y en buscar personajes, niños en particular,
completamente inusuales. Queda raro decir que un niño es inusual, pero es
verdad. Géo es inusual. Tiene 5 años, es albino y no deja de mover los ojos.
Parece un extraterrestre. Junto a sus dos amigos Eva y Rouben, integra una
pequeña banda en una ciudad de la Costa Azul. Su principal diversión es tirarse
por un acantilado arriesgando su vida y compitiendo con una banda rival en la
que hay una niña que despierta en Géo sentimientos que no conocía. Las rocas rojas es un film sobre la infancia
y sobre la vida, una película feliz que se puede ver como una divertida
precuela de El pequeño Quinquin
(aunque en realidad Géo lo que podría ser es el extravagante comandante Van der
Weyden cuando era pequeño).
RUEGA POR NOSOTRAS, Daniel Monzón
Hace un par de años, el
cortometraje Els buits/Los vacíos de
Sofía Esteve, Marina Freixa , Isa Luengo nos descubrió la terrible realidad de
las chicas recluidas en el Patronato de Protección a la Mujer, institución
dedicada a regenerar a mujeres caídas durante el franquismo y los primeros años
de la democracia. Ahora Daniel Monzón, con la colaboración de Jorge Guerricaechevarría,
convierte esta siniestra institución en el lugar donde situar la historia de
Ana, una chica rebelde que en 1974 es encerrada por orden de sus padres en uno
de estos centros correccionales. Monzón se está especializando en recrear la
memoria de los años setenta a través de películas que no solo rememoran esos
años, también y eso es más difícil, recuperan el cine que se hacía entonces., Las leyes de la frontera el cine
quinqui, Ruega por nosotras el cine
más social y desgarrado de esa época. Zoe Bonafonte asume el papel de Ana y
Manuela Calle el de Sole. Su amistad las sostendrá en esos años de duras
pruebas para las dos y se mantendrá intacta. Igual que la historia (real) de
Mariona, la protagonista de Els buits, acabó bien, también la historia de Ana y
Sole (ficticia) acaba bien. Algo que le agradezco mucho a Daniel Monzón es que
no caiga nunca en la sordidez y que les dé una salida positiva a sus
protagonistas. Estupenda.
SOUDAIN/DE REPENTE, Ryusuke Hamaguchi
Si tuviera que quedarme con
una película, solo una, de este festival, seria Soudain/De repente. De repente un film de tres horas te pasa en un
suspiro; de repente una historia de ancianos con Alzheimer se convierte en un
cuento luminoso; de repente una amistad surgida al azar da sentido a dos vidas.
De repente me encuentro ante una película que es una sanación, una cura para el
cuerpo y para el alma. La historia es muy sencilla de contar: Marie-Lou dirige
una residencia de ancianos y quiere cambiar la forma de tratarlos con un método
que choca con la institución. El encuentro fortuito con un chico disminuido le
permite conocer a Mari, una autora teatral japonesa que dirige una obra en un
pequeño teatro. Entre ambas surge una fuerte conexión y pasan una noche entera
hablando. Al final de esa noche, Mari se incorporara a la residencia de Marie-Lou
y con su manera de entender la vida, dará un cambio radical al lugar y a sus
habitantes (cuidadores y residentes). El hilo argumental es sencillo, pero la
complejidad de la narración, de los diálogos, de lo que viven y cuentan; las
experiencias físicas y las reflexiones políticas, no se pueden contar
fácilmente. Hay que verla y hay que vivirla y aprender con ambas, Mari-Lou y su
empatía, Mari y su sabiduría, que la vida merece ser vivida hasta el final. Ryusuke
Hamaguchi ya me había gustado mucho con Drive
My Car y El mal no existe, con De repente se coloca a la cabeza de mis
directores favoritos de todos los tiempos.
WILD HORSE NINE, Martin McDonagh
Fue la última película que vi
y me reí mucho. Nunca John Malkowich había estado tan divertido, tan cinco, tan
ferozmente lúcido como en este film ¿de espías? donde hace pareja con Sam
Rockwell como dos agentes de la CIA especie de Mortadelo y Filemon a la
american. Lo que estos dos agentes secretos traman es mucho más grave y
siniestro que su aparente frivolidad. Estamos en septiembre de 1973 en Santiago
de Chile, Chris y Lee viajan en una misión a la Isla de Pascua después de dejar
atado y bien atado el golpe de estado del general Pinochet. Pero lo que les
lleva a la isla es algo más personal. Chris tiene un acuerdo con Lee y quiere
que este lo cumpla.Mientras tanto se pasean por entre los cabezones de la isla,
conocen a dos chicas chilenas y dejan que un oscuro misterio vaya aflorando
poco a poco. Porque Chris no es solo un viejo agente desahuciado por la
enfermedad, Chis es una bomba de relojería con un secreto que Lee debe
acallar. Wild Horse Nine recuerda un poco el anterior film de McDonagh Almas
en pena de Inisherin, también ambientada en el pasado en una isla remota y
con dos amigos de toda la vida como Chris y Lee.
De momento no hay mas, ya es
bastante larga esta entrada tan variada. Quédense con lo que les guste.
El regalo de esta semana es la
última foto misteriosa que hice en san Sebastián.


























