sábado, 24 de febrero de 2024

INCORRECTOS

 

El nexo común de las pelis de esta semana es La Incorrección. Claro que son incorrecciones muy distintas y con consecuencias muy diferentes.

De las películas incorrectas estrenadas, la que más me gusta es

(el auténtico Mauricio)

La estrella azul, de Javier Macipe

La vi en San Sebastián sin saber que iba a ver, la mejor manera de ver una película. (A veces siento que dificulto el descubrimiento de un film interesante por hablar de él en este blog. Pero, si no hablo ¿lo verá alguien en el marasmo de los estrenos? En fin viviré con esa contradicción).

La estrella azul es un biopic anómalo de un cantante más anómalo aún. Macipe uno de los raros directores aragoneses, recuerda la historia de Mauricio, un rockero de los 90 que busca recuperar su vida en un viaje por el norte de Argentina donde conoce a Don Carlos un viejo músico chacarero que le devuelve no solo la energía y las ganas de vivir, sino la música. Pero una cosa es la pampa y otra la Zaragoza de los 90. Música, vida, alegría, tristeza. “No vamos hacia la muerte, la muerte viene hacia nosotros”, dice el sabio chacarero.  Macipe no oculta que está contando una historia (real o parte real, parte inventada), pero la  película, el viaje de Mauricio en esa Argentina ignota y lejana, poco a poco va ganando presencia sobre el simple biopic, por eso digo que es anómalo y acaba siendo la maravillosa historia de una amistad imposible, una relación de enseñanzas mutuas, un salvavidas para las dos partes del dúo musical y humano que integran Mauricio y Don Carlos. “Bella, contenida, dolorosa, intimista” decía Begoña del Teso en el Diario Vasco. Suscribo los cuatro adjetivos y añado dos: divertida y melancólica. Una delicia y una sorpresa.

De las películas incorrectas estrenadas, la que más me divierte es



Políticamente incorrectos, de Arantxa Echavarría

No se dejen intimidar por el título ni por el cartel. Esta comedia política de rabiosa actualidad es una divertida comedia de enredo y guerra de sexos, ambientada durante una campaña electoral en la que se enfrentan con todas las malas artes posibles los partidos Nueva Izquierda y España Liberal, uno rojo, otro azul, a través de la atracción/odio que sienten los becarios de ambas formaciones, Laura y Pablo. Una de las pruebas de que una comedia funciona es no mirar nunca el reloj para ver cuánto falta. Otra es darte cuenta de que, por muy previsible que sea todo, por muy poco incorrectos que acaben siendo este par de pardillos, te ríes con ganas en algunos momentos. Las dos cosas me pasaron con este tercer film de Arantxa Echevarría, la única directora de cine en España que ha hecho tres películas, y ya rueda la cuarta, en cinco años. Todo un récord¡¡¡ Y además tiene una última secuencia (entre los créditos finales) donde la gran Elena Irureta da una lección que es toda una declaración de intenciones.

De las películas incorrectas estrenadas, la que me ha decepcionado un poquito es



Secretos de un escándalo, de Todd Haynes

Siempre me ha gustado Todd Haynes, unas veces más otras veces menos, pero siempre tiene algo interesante. También lo encuentro en estos Secretos de un escándalo. Basada en una historia real, el guión de Samy Burch no pretende ser una recreación del caso de la maestra de 34 años que mantuvo relaciones con un alumno de 12 años con el que acabó casándose cuando él tenía 21 y ya compartían varios hijos. Lejos de ser un típico caso de “basado en hechos reales”, Secretos de un escándalo se acerca a este tema desde el presente perturbador de la pareja que ve su vida familiar alterada al llegar al hogar una estrella de Hollywood que va a interpretar a la maestra en un film que recrea su historia. Este juego de espejos: realidad/ficción de la película de Haynes/ficción de la película que se prepara en la película de Haynes, funciona unas veces pero otras se presta a la confusión. Hay que agradecerle a Haynes dos cosas Una, que no caiga nunca en una lectura moralizante de una relación considerada delito, pero realmente profunda; dos que cree un fenómeno de identificación muy bergmaniano entre el personaje de Julianne Moore Grace, la maestra y Nathalie Portman, Elizabeth, la actriz. Pensando en el film, creo que lo que me produce esta ligera decepción es el personaje de Joe, más que porque el actor no acabe de gustarme, por los pocos matices que encuentro en él. Me cuesta entender que alguien como Julianne Moore esté enamorada de ese Joe que hace Charles Melton. “Desasosegante, turbadora, perturbadora, deslumbrante, provocadora”, son algunos de las cosas que se han escrito sobre este film. Las comparto todas, pero eso no impide mi pequeña decepción.


Cine Quinqui, una reivindicación

Si hay algún cine incorrecto es sin duda el Cine Quinqui de los setenta. Incorrecto por sus personajes, incorrecto por su lenguaje cinematográfico, incorrecto por su retrato de unos años y una sociedad en transformación. El  Cine Quinqui merece una revisión sin gafas moralistas, libre de prejuicios y con una mirada que lo contextualice y lo traiga a nuestros días. Porque si los quinquis no estaban solo en el Barrio de la Mina de Barcelona, tampoco es cierto que ahora no haya quinquis. Han cambiado los lugares, han cambiado los personajes, pero la marginación y el abandono sigue presente en otras formas. Esto lo he podido comprobar gracias al encargo de la Academia de Cinema Catalá dentro del programa de Recuperación del Patrimonio Cinematográfico. Cuando decidimos explorar el cine quinqui de los setenta a partir de la saga de los perros callejeros de José Antonio de la Loma, nos llevamos varias sorpresas y encontramos ciertos paralelismos con otras películas, aparentemente alejadas de ese género. Últimas tardes con Teresa, Perros callejeros I y II,  Yo, el Vaquilla, Fanny Pelopaja y Las Leyes de la frontera trazan un recorrido que nos permite reconocer que queda y como se ha trasnformado ese mundo. De todo esto se hablará en "Els quinquis i la representació de les perifèries urbanes al cinema català”,  una mesa redonda que tendrá lugar el miércoles 28 de febrero a las 18.30 en el Auditorio Borradas de Hospitalet de Llobregat. Los que quieran y puedan, están invitados.

El regalo de esta semana tenía que ser algo incorrecto, pero en la pintura de Ramon no hay nada de incorrección, así que he decidido poner un cuadro que me gusta porque si.



 

 

 

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