sábado, 17 de enero de 2026

TRES SERIES


Esta semana en la que se estrenan doce películas de las que he visto seis, no me apetece hablar de ninguna. Por eso, y para compensar las entradas de la semana pasada,  esta se va a centrar en tres series que la gripe y las fiestas me han permitido ver. Son muy distintas entre sí, pero en cierto modo las tres podrían llevar como subtítulo el título de una de las películas que se estrenan: Si pudiera te daría una patada.

 


The Morning Show, Apple TV

Las patadas aquí van en distintas direcciones, hay muchas espinillas y culos donde darlas, pero las mejores son las que la propia serie da a la realidad. The Morning Show es el título de un programa informativo matinal en una gran cadena de televisión de ámbito estatal en Estados Unidos, un programa de gran audiencia y de gran impacto, de esos que crean opinión. Empieza la serie con el despertar de sus presentadores a las 4 de la mañana para estar listos cuando a las 8 empiece el programa. Lo que descubrirán muy pronto las dos estrellas del show es que esa mañana ha estallado en el estudio una auténtica bomba. Mitch Kessler, el popular presentador, ha sido acusado de abusos sexuales y su compañera, Alex Levy, debe sortear cómo pueda el hecho de quedarse sola frente a las cámaras y ser sospechosa de encubrimiento. La primera temporada es del 2019 y tiene el movimiento MeToo como eje vertebrador, reflejando la actualidad que se vivía en el país y en el mundo. El vacío dejado por Kessler será pronto llenado por Bradley Jackson, una reportera novata y con mucho genio que llega del sur profundo, una republicana en un nido de demócratas. La rivalidad/amistad/colaboración entre Alex y Bradley se prolongará a lo largo de las cuatro temporadas de una serie que es un microcosmos del propio país. Aprovechando que está hablando de un programa de información, la segunda temporada, rodada en el 2020, tiene la pandemia del COVID como referente. Para mí, esta segunda temporada es la mejor de las cuatro, por la capacidad que tiene de evocar esos meses en los que todo el mundo vivía aislado y con miedo, sin dejar de lado, las rivalidades, amores, desamores y ambiciones de todos sus protagonistas. En la tercera, vemos el asalto al Capitolio del 6 de enero desde la perspectiva de las noticias, la progresiva radicalización de la sociedad y la inmensa desconfianza que hay, incluso en terrenos más o menos afines, entre negros y blancos, entre hombres y mujeres. Pero sobre todo vemos, como un sosias de Elon Musk , llamado Paul Marks, se hace con la cadena para incorporarla a su gran imperio económico. En la cuarta,  y de momento la última, The Morning Show se prepara para el reto de los Juegos Olímpicos de París, mientras el protagonismo en la cadena lo va ganando cada día más un podcast de extrema derecha que  crece en audiencia a medida que el país se va radicalizando cada vez más. Alex intenta salvar la cadena de un desastre al mismo tiempo que intenta salvar a Bradley de una misión suicida en Bielorusia. Este es el contexto de la historia, pero si The Morning Show funciona tan bien es por el enorme carisma de sus protagonistas. Alex es Rachel, perdón, Jennifer Aniston, Bradley es Reese Whiterspoon, el tercer personaje protagonista es Billy Crudup como Cory Ellison, el director y controlador de la cadena. A ellos hay que sumar una galería de actores multirraciales en personajes importantes y la colaboración de grandes estrellas internacionales como Marion Cotillard, Valeria Golino, Jeremy Irons o el añorado Jon Hamm, que parece especializado en papeles de cínico manipulador. Entre todos ellos, !las patadas vuelan!

 


Perni,  Henriette Steenstrup Netflix

Las patadas en esta serie las da Perni, pero lo hace con buena intención. Perni es una serie noruega que tiene 5 temporadas. La primera es del 2021 y la última del año pasado. Su creadora, directora y protagonista es  Henriette Steenstrup, una Perni adorable a la que quieres en cuanto aparece en pantalla. Pero Perni sabe dar patadas si hace falta, porque Perni es una trabajadora social, de mediana edad, madre soltera de dos hijas adolescentes producto de su relación con un hombre estúpido con el que no puede contar para nada. Con el que si puede contar es con un padre inteligente y colaborador instalado en una eterna adolescencia, y un sobrino conflictivo que vive con ella. El auténtico refugio de Perni es su hermana a la que llama continuamente para contarle todo lo que le pasa. Es en estas llamadas donde Perni da las patadas que en la vida no puede dar. Durante las cinco temporadas, vemos como crecen sus hijas y su sobrino, como se enamora y desenamora de un atractivo abogado, como pelea por los problemas de los niños que como asistente del servicio de protección a la infancia le asignan y como intenta ser feliz y hacer felices a los demás. Sin dejar de lado una gran carga crítica con el sistema, Perni es una comedia agridulce que se ve con una gran empatía. Quizás porque Perni, es decir Henriette Steenstrup, es una mujer de una normalidad absoluta que no se suele ver en las serie de televisión. A su favor tiene que son temporadas cortas, de seis episodios de media hora de duración. ¡Me encanta Perni!

 


Blue Lights, Movistar

Los policías dan patadas, también reciben patadas. Más si eres novato en la comisaría. Blue Lights es una serie inglesa ambientada en Belfast, en un periodo donde la revuelta del IRA había bajado de intensidad, pero no desaparecido, y en el que las drogas y sus mafias son los más peligrosos enemigos. En este contexto empiezan a trabajar como patrulleros tres recién llegados. Grace, ex trabajadora social de 41 años, intenta rehacer su vida; Tommy, un chico tímido e inseguro, espera superar el periodo de pruebas y ganar seguridad; y Annie, una chica rebelde y decidida capaz de enfrentarse a su mundo para hacerse policía. La primera temporada los sigue en su proceso de adaptación a la comisaría, el ritmo de las calles, los compañeros. Podría ser una continuación de la mítica Canción triste en Hill Street que en los años 80 fue una de las primeras que intentó mostrar a los policías de Nueva York desde una perspectiva humana y personal. Blue Lights sigue esta estela de normalidad, alejando a los policías del heroísmo o la superioridad. En la segunda vemos como se consolidan las amistades y las relaciones y como sus entornos familiares aceptan su nueva condición. La tercer es la más interesante, al poner en evidencia que las mafias de droga, camufladas bajo el movimiento independentista, ponen en peligro a todos en la ciudad. Blue Lights tiene 18 episodios de 60 minutos en tres temporadas, con un punto adictivo: cada vez que se acaba uno, quieres saber un poquito más de Grace, Tommy, Annie, tres personajes unidos para siempre a los rostros de Sian Brooke, Nathan Braniff y Katherine Devlin. ¡Larga vida a estos policías!

El regalo de esta semana es una chica que, quizás, está viendo una serie bonita.



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