Esta semana en la que se
estrenan doce películas de las que he visto seis, no me apetece hablar de
ninguna. Por eso, y para compensar las entradas de la semana pasada, esta se va a centrar en tres series que la
gripe y las fiestas me han permitido ver. Son muy distintas entre sí, pero en
cierto modo las tres podrían llevar como subtítulo el título de una de las
películas que se estrenan: Si pudiera te
daría una patada.
The Morning Show, Apple TV
Las patadas aquí van en
distintas direcciones, hay muchas espinillas y culos donde darlas, pero las
mejores son las que la propia serie da a la realidad. The Morning Show es el título de un programa informativo matinal en
una gran cadena de televisión de ámbito estatal en Estados Unidos, un programa
de gran audiencia y de gran impacto, de esos que crean opinión. Empieza la
serie con el despertar de sus presentadores a las 4 de la mañana para estar
listos cuando a las 8 empiece el programa. Lo que descubrirán muy pronto las
dos estrellas del show es que esa mañana ha estallado en el estudio una
auténtica bomba. Mitch Kessler, el popular presentador, ha sido acusado de
abusos sexuales y su compañera, Alex Levy, debe sortear cómo pueda el hecho de
quedarse sola frente a las cámaras y ser sospechosa de encubrimiento. La
primera temporada es del 2019 y tiene el movimiento MeToo como eje vertebrador,
reflejando la actualidad que se vivía en el país y en el mundo. El vacío dejado
por Kessler será pronto llenado por Bradley Jackson, una reportera novata y con
mucho genio que llega del sur profundo, una republicana en un nido de
demócratas. La rivalidad/amistad/colaboración entre Alex y Bradley se
prolongará a lo largo de las cuatro temporadas de una serie que es un
microcosmos del propio país. Aprovechando que está hablando de un programa de
información, la segunda temporada, rodada en el 2020, tiene la pandemia del
COVID como referente. Para mí, esta segunda temporada es la mejor de las
cuatro, por la capacidad que tiene de evocar esos meses en los que todo el
mundo vivía aislado y con miedo, sin dejar de lado, las rivalidades, amores,
desamores y ambiciones de todos sus protagonistas. En la tercera, vemos el
asalto al Capitolio del 6 de enero desde la perspectiva de las noticias, la
progresiva radicalización de la sociedad y la inmensa desconfianza que hay,
incluso en terrenos más o menos afines, entre negros y blancos, entre hombres y
mujeres. Pero sobre todo vemos, como un sosias de Elon Musk , llamado Paul
Marks, se hace con la cadena para incorporarla a su gran imperio económico. En
la cuarta, y de momento la última, The Morning Show se prepara para el reto
de los Juegos Olímpicos de París, mientras el protagonismo en la cadena lo va
ganando cada día más un podcast de extrema derecha que crece en audiencia a medida que el país se va
radicalizando cada vez más. Alex intenta salvar la cadena de un desastre al
mismo tiempo que intenta salvar a Bradley de una misión suicida en Bielorusia.
Este es el contexto de la historia, pero si The
Morning Show funciona tan bien es por el enorme carisma de sus
protagonistas. Alex es Rachel, perdón, Jennifer Aniston, Bradley es Reese
Whiterspoon, el tercer personaje protagonista es Billy Crudup como Cory
Ellison, el director y controlador de la cadena. A ellos hay que sumar una
galería de actores multirraciales en personajes importantes y la colaboración
de grandes estrellas internacionales como Marion Cotillard, Valeria Golino,
Jeremy Irons o el añorado Jon Hamm, que parece especializado en papeles de
cínico manipulador. Entre todos ellos, !las patadas vuelan!
Perni,
Henriette Steenstrup Netflix
Las patadas en esta serie las
da Perni, pero lo hace con buena intención. Perni
es una serie noruega que tiene 5 temporadas. La primera es del 2021 y la
última del año pasado. Su creadora, directora y protagonista es Henriette
Steenstrup, una Perni adorable a la que quieres en cuanto aparece en pantalla.
Pero Perni sabe dar patadas si hace falta, porque Perni es una trabajadora
social, de mediana edad, madre soltera de dos hijas adolescentes producto de su
relación con un hombre estúpido con el que no puede contar para nada. Con el
que si puede contar es con un padre inteligente y colaborador instalado en una
eterna adolescencia, y un sobrino conflictivo que vive con ella. El auténtico
refugio de Perni es su hermana a la que llama continuamente para contarle todo
lo que le pasa. Es en estas llamadas donde Perni da las patadas que en la vida
no puede dar. Durante las cinco temporadas, vemos como crecen sus hijas y su
sobrino, como se enamora y desenamora de un atractivo abogado, como pelea por
los problemas de los niños que como asistente del servicio de protección a la
infancia le asignan y como intenta ser feliz y hacer felices a los demás. Sin
dejar de lado una gran carga crítica con el sistema, Perni es una comedia
agridulce que se ve con una gran empatía. Quizás porque Perni, es decir
Henriette Steenstrup, es una mujer de una normalidad absoluta que no se suele
ver en las serie de televisión. A su favor tiene que son temporadas cortas, de
seis episodios de media hora de duración. ¡Me encanta Perni!
Blue Lights, Movistar
Los policías dan patadas,
también reciben patadas. Más si eres novato en la comisaría. Blue Lights es una serie inglesa
ambientada en Belfast, en un periodo donde la revuelta del IRA había bajado de
intensidad, pero no desaparecido, y en el que las drogas y sus mafias son los
más peligrosos enemigos. En este contexto empiezan a trabajar como patrulleros
tres recién llegados. Grace, ex trabajadora social de 41 años, intenta rehacer
su vida; Tommy, un chico tímido e inseguro, espera superar el periodo de
pruebas y ganar seguridad; y Annie, una chica rebelde y decidida capaz de enfrentarse
a su mundo para hacerse policía. La primera temporada los sigue en su proceso
de adaptación a la comisaría, el ritmo de las calles, los compañeros. Podría
ser una continuación de la mítica Canción
triste en Hill Street que en los años 80 fue una de las primeras que
intentó mostrar a los policías de Nueva York desde una perspectiva humana y
personal. Blue Lights sigue esta
estela de normalidad, alejando a los policías del heroísmo o la superioridad.
En la segunda vemos como se consolidan las amistades y las relaciones y como
sus entornos familiares aceptan su nueva condición. La tercer es la más
interesante, al poner en evidencia que las mafias de droga, camufladas bajo el
movimiento independentista, ponen en peligro a todos en la ciudad. Blue Lights tiene 18 episodios de 60
minutos en tres temporadas, con un punto adictivo: cada vez que se acaba uno,
quieres saber un poquito más de Grace, Tommy, Annie, tres personajes unidos
para siempre a los rostros de Sian Brooke, Nathan Braniff y Katherine Devlin.
¡Larga vida a estos policías!
El regalo de esta semana es
una chica que, quizás, está viendo una serie bonita.




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