sábado, 9 de mayo de 2026

BARCELONA EN…


Trece películas se estrenan esta semana. Trece films buenos, malos, muy malos. He visto varios. Quizás podría hablar de Yo no moriré de amor, de Marta Matute, sin duda una de las películas españolas favoritas del año, pero no me apetece, tengo la sensación de haberla visto muchas veces. También podría comentar el culebrón mexicano Deseo de Teresa Simone, pero la verdad es que tan solo se  merece mencionarla por la amoralidad absoluta de sus protagonistas, una rica familia mexicana que acaba entendiendo que  matar puede ser un gran afrodisiaco. En fin. Por eso me refugio en  tres propuestas que tienen a Barcelona como escenario: una serie, una novela, y un avance de un estreno de la semana que viene. Todas pasan en Barcelona, son historias de gente muy reconocible y cercana, y dejan ver tras su ligereza una cierta carga de profundidad crítica.

 


La serie, Yo siempre a veces, Marta Bassols y Marta Loza, Movistar

Yo siempre a veces… es una frase muy sugerente. Siempre, a veces ¿qué? ¿me voy de viaje, me tomo una copa, salgo con los amigos, tengo un bebé? (yo no) pero Laura sí. Laura a veces se va de viaje a Berlín; a veces se pone de todo un poco más de la cuenta, a veces sale con los amigos y  a veces… tiene un bebé. En el primer capítulo conocemos a Laura que está a punto de viajar, se ha tomado más de una copa, ha salido con su amigo/novio Rubén, con el que tiene un polvo memorable. En el segundo capítulo vemos porque siempre, pero a veces, Laura no se ha ido de viaje, ya no toma copas, vive con Ruben y tiene un precioso bebe de cinco  meses, Mario. Pero si la serie fuera solo eso, se acabaría muy pronto y no tendría mucho interés. Por eso seguimos viéndola y viviendo con Laura su aventura de madre soltera, aunque en el registro conste que son una familia, sin casa, sin trabajo estable y sin ningún apoyo. Pero entonces, ¿estamos ante un dramón sobre la maternidad en solitario? Pues no. Laura es mucha Laura y sus creadoras las dos Martas, Bassols y Loza que se la han inventado, tampoco son poca cosa. Conseguir que una situación al límite se convierta en una comedia reivindicativa y feliz de cómo ser madre y no morir en el intento, al contrario, disfrutarlo con todos los sentidos, es un trabajo francamente difícil que esta serie, justamente premiada en Cannes, logra en un pleno al diez. Gracias en gran parte a la frescura, desparpajo, libertad y alegría que transmite Ana Boga, una actriz recién descubierta, con un físico muy poco normativo y un comportamiento, como Laura, aun menos normativo. Me encanta esta serie de dos chicas sobre chicas que habla de cosas que no son solo de chicas. Y me encanta, además, como está estructurada en casas donde Laura busca refugio: la de Rubén en el Raval, la de sus padres en Santa Coloma; la de sus amigas en el centro; la del artista en el Born; la del refugio espiritual; y la de Berlín. Cada casa es una cara de Laura.  “Nos gustaba mucho la idea de escribir un coming of age, pero no de niña a mujer, sino de no madre a madre, y de la transformación que esto supone.” Dicen sus creadoras y creo que es la mejor definición que se puede hacer de esta estupenda serie. (En Filmtopia hay una interesante entrevista con las dos Martas hecha por María Adell. Este es el link por si os apetece saber más: https://filmtopia.net/entrevista-marta-bassols-loza/)

 


La novela, No la dejes sola, Desirée de Fez, Blackie Book

Si Laura (y una de las Martas), son de Santa Coloma, Desirée de Fez es de Cornellá. Ciudades satélites de Barcelona, pegadas y continuas, una al norte, la otra al sur. Desirée siempre, quizás a veces no se lo creyó, quiso ser crítica de cine. Curiosa vocación si se tiene en cuenta que no es precisamente una fuente de entrada de ingresos muy segura. Pero ella lo tenía muy claro. Y lo ha conseguido. Desi es una de las firmas más relevantes de la crítica de nuestro país. Pero Desi no quiso renunciar a tener una vida personal plena. Tiene dos hijos estupendos y un compañero con el que lleva muchos años compartiendo vida, trabajo y familia. ¿A qué viene esta minibiografía de Desirée de Fez? Pues a que además de crítica de cine, Desi se ha revelado una autora de novelas  semiatobiográficas muy personales. En diciembre del 2020, en plena histeria de la pandemia, publicó un primer libro: Reina del grito, Un viaje por los miedos femeninos. Escribí entonces en el blog: “En este libro autobiográfico y casi confesional, Desirée retrata sin ningún miedo todos sus miedos. Algunos compartidos por muchas mujeres, miedo a la maternidad, a caminar sola de noche; otros compartidos con hombres y mujeres, miedo a fracasar profesionalmente, a no ser aceptado; y unos pocos personales de la autora, miedo al propio cuerpo, a los deseos. Desirée de Fez conjura esos miedos en el refugio paradójico del cine que da más miedo: el de terror. Desirée es madre de un niño y una niña. Sus hijos son importantes, no solo en su vida, también para entender este libro de auto reflexión que empieza precisamente con una conversación con su hija cuando tenía dos años en la que la niña le dice que no quiere ir al colegio “porque tiene mucho miedo” y acaba con otra conversación con su hija en la que la niña, ahora de tres años, le dice.  “A ver mamá, basta. ¡Ya está bien! No tienes que tener miedo. Ya eres mayor”. Desi se ha hecho mayor, y sus hijos y Carlo, y ahora puede enfrentarse a un texto donde una de las protagonistas es ella (y no es ella) y las otras dos protagonistas son su madre y su hermana (y no son su madre y su hermana). Con los elementos que la vida le pone en bandeja, su estrecha relación con su hermana y su madre, su estresante profesión de crítica pluriempleada, su desvelo por llegar a todo en el tema de los niños y la paciencia infinita de su pareja, Desi construye una novela gótica ambientada en un multicentro de Cornellà, donde se suceden los mas gorísticos acontecimientos dentro de una cotidianidad tan terrorífica como reconocible. En este universo navideño, todo sucede entre el 22 y el 25 de diciembre, las tres mujeres de la familia tejen una conexión inexplicable para todos los demás y atraviesan un ecuador en sus vidas. Tan entretenida como sangrienta, No la dejes sola, es una novela que se lee de un tirón, no puedes dejar de querer saber que les pasa a Diana, Alba y su madre, porque ellas siempre, a veces, necesitan sentir que las tres forman un todo.  De No la dejes sola se podría decir “basada en hechos reales” y seria verdad. Pero los hechos reales se ven siempre, no solo a veces, de manera muy diferente según quien los mira o los vive. Un apunte, me parece adorable el personaje de Carlos, la pareja de Diana.

 


Un avance de estreno. Pizza Movies, Carlo Padial

Esta película se estrena la semana que viene, pero era de “caja de pizza” que tenía que hablar de ella vinculada el libro de Desirée de Fez. Porque hay un hilo umbilical entre ambas cosas, la propia Desirée. Ella es coguionista de una película dirigida por su compañero Carlo Padial en el que aparece un personaje, Thais, que podría ser la prima de Diana y Alba, las protas de No la dejes sola. Como Diana (y como Desi) Thais (Judit Martín) es crítica de cine y está en crisis total. Su marido Alan (Berto Romero) es un personaje gemelo del Carlos de No la dejes sola (intuyo que del propio Carlo), un hombre paciente, que sabe escuchar a su mujer y la acompaña en su delirio pizzero. La noche que Thais dice que lo deja todo, que no puede más, y que quiere tener una pizzería temática de cine, la vida cambia para ambos. Montarla y convertirla en un negocio de éxito es lo que cuenta esta divertida película que se guarda para el alegato final, como en los juicios, su auténtico mensaje: no olvides tus sueños, el cine puede vivir incluso en una pizza deliciosa aunque horrible. Para la crítica de cine  barcelonesa, la película tiene un aliciente añadido: reconocer (y reconocerte) en los críticos culturales que desfilan por la pantalla y que acaban encontrando su lugar como repartidores de pizzas. Plagada de cameos de amigos y conocidos, famosos y no famosos, Pizza Movies es un film que mira al futuro y propone una salida: aunque la maquinaria social te quite tu sueño, nunca debes perderlo, y si el negocio de las pizza movies no funciona, siempre puedes montar una Movie pizza. Felicidades a los dos.

El regalo de esta semana es  una foto de Barcelona desde una perspectiva no muy conocida.



 

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