sábado, 12 de septiembre de 2026

SUPERVIVIENTES

 

         Sobrevivir: 

Vivir después de la muerte de otra persona o después de un suceso.

Vivir con escasos medios o en condiciones adversas.

Permanecer en el tiempo, perdurar. 

Dos estrenos de esta semana y un estreno en Filmin responden  a la definición de Sobrevivir.

 


Sobrevivir a la muerte de una persona: Forastera, Lucía Aleñar Iglesias

Leo en la crítica de Eulalia Iglesias en Filmtopia que en las Islas Baleares se llama forasteros o forasteras a las personas que llegan de la península. No lo sabía. Pero lo entiendo, porque cualquiera que no sea de una isla (la que sea) es por fuerza forastero. En el caso de esta película sobre la calma y el duelo, es más que justificado el título. Cata y su hermana Eva viven en Madrid y pasan las vacaciones en Mallorca en casa de sus abuelos, los padres de su madre. No hablan mallorquín y se sienten veraneantes, forasteras, no son locales. La vida transcurre con toda placidez, la abuela Catalina es cariñosa y hace ricas comidas, el abuelo Tomás es divertido y cercano. Ambos se adoran y adoran a sus nietas. Hasta que la muerte accidental de la abuela Catalina trastorna este mundo encalmado, curiosamente sin romper la calma, solo transformándola en un ambiente de fantasmagorías y ensueños donde transitar el duelo. Especialmente el de Tomás y el de Cata. Si hay algún referente en este primer film es Vértigo de Alfred Hitchcock. ¿Perdón? Puedo sentir que piensan los que no la han visto. ¿Qué tiene que ver esta película con uno de los títulos más legendarios de Hitchcock? Pues mucho. Porque también aquí hay una mujer muerta, la abuela Catalina, y una mujer transformada, la nieta Cata. También hay un hombre transido de la pena de la pérdida, el abuelo, que ve en su nieta la encarnación (posesión) de su amada esposa. Con una variante perversa y muy interesante, es la propia Cata la que quiere ser Catalina. Eva, la hermana lo ve pero no interviene, Pepa, la madre lo ve y sí interviene. Forastera no es una historia fantástica, ni de fantasmas, es la historia de dos personas, Cata y su abuelo, buscando la manera de transitar el duelo en un film que huye del naturalismo y lo  real para ajustarse a lo verosímil de ese dolor y esa pérdida que al final liberará el auténtico fantasma en una de las secuencias más misteriosas de la película.

 


Sobrevivir en condiciones adversa: Siemprevivas, Mar López Zapata

“Laura quiere volver a trabajar después de veinte años retirada. Se siente mayor, mira al pasado con nostalgia y aunque tiene miedo, sus amigas le dan esperanzas. Zully y Ana la acompañan como madres sabias y la conectan con la espiritualidad en la que Laura también se ha apoyado siempre; María Florinda, le demuestra que el deseo y la sexualidad no se pierden con la edad; Vicenta le recuerda que ser una mujer trans no le hará perder clientes; y Marga la pone al día sobre cómo ha cambiado el trabajo.” Seis prostitutas mayores del Raval cuentan su vida y sus deseos sin esconder nada. Con alegría, libertad y mucha amistad. Sin caer nunca en la sordidez. Esta es una película feliz, reivindicativa, valiente y muy libre. Seis putas, (ellas se autodenomina  así y están orgullosas de su trabajo) de la calle Robadors de Barcelona, dos de ellas trans, mayores (más de sesenta años) que reivindican su derecho a ser putas y que se les reconozca el valor del trabajo que hacen. El personaje de Laura es extraordinario. Un documental que da para hablar de muchas cosas: la prostitución y la vejez, pero también, la amistad y como, no, la supervivencia.

 


Sobrevivir para engañar: La Superviviente, Kike Maíllo, Filmin

Este 11 de septiembre del 2026 se cumplen 25 años del atentado a las Torres Gemelas de Nueva York que fue el pistoletazo (más bien el bombazo) de salida de un siglo XXI que, sinceramente, está resultando profundamente lamentable se mire como se mire. En cierto modo, todos, y en ese todos estamos todos, los del primer mundo y los del último mundo, somos supervivientes del naufragio como sociedad y como civilización que se está produciendo de forma generalizada. No hay refugio, no hay donde ir. Pero no es de eso de lo que quería hablar, sino de este documental de Kike Maíllo que se estrena estos días en Filmin coincidiendo con el 25 aniversario del atentado. La historia es la de Tania Head, una mujer que durante años fue la voz más visible de los pocos supervivientes de los atentados. Tania era una mujer común, de una normalidad absoluta y eso la hacía aun más creíble. Hasta que se descubrió, por casualidad, que Tania no era Tania, sino Alicia Esteve, una mujer catalana que por una serie de circunstancias acabó convertida en una superviviente que nunca existió. Kike Maillo hace un  documental sin ella, la verdadera Alicia  está en paradero desconocido, utilizando una actriz que hace y dice lo que Tania hizo y dijo en los muchos documentos que hay sobre ella. ¿Por qué no usó esos documentos en lugar de reinterpretarlos? Debe haber alguna razón, en todo caso el mecanismo funciona y alternando con las entrevistas a auténticos supervivientes el documental revela el terror y el horror de ese día  y el terror y el horror en el que aun viven muchos de ellos. Y también el dolor de haberse sentido engañados y estafados por la falsa Tania a la que, sin embargo, han conseguido perdonar.

El regalo de esta semana son florecitas capaces de sobrevivir en el asfalto de esta ciudad.




 

 

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