En las
dos películas que me parecen las mas interesantes de esta semana, hay un
momento en que sus protagonistas tienen que tomar una decisión. Algo que les
cambiará la vida.
Sus
hijos, Pablo Trapero
Pablo
Trapero en la dirección y Sarah Polley en el guión han adaptado la novela El extravagante señor Dyer de David
Gilbert, una delirante historia que da mucho que pensar. Andrew Dyer, solo un
actor como Bill Nighy podía encarnarlo con esa mezcla de seriedad y humor, es
un viejo escritor que lleva años sin escribir nada. Nunca consiguió superar el
éxito de su primera novela y ahora vive alcoholizado en una enorme casa con su
hijo pequeño, Andy. El funeral de un amigo le hace darse cuenta de que la vida
puede acabarse de repente, y eso le empuja a tomar una primera decisión: convocar
a sus dos hijos mayores, a los que no ve desde que nació Andy hace 17 años,
para contarles algo. Richard y Jamie no son precisamente modelos de vivir bien.
Ambos arrastran muchos problemas. Pero acuden a Londres a casa de su padre
donde esperan que les pida perdón por haber arruinado la familia al tener un
hijo, Andy, de una aventura, hecho que destrozó a su madre. Pero no cuentan con
que su padre ha tomado otra decisión: contarles la verdad de lo que pasó. Y lo
que pasó es algo que nos deja a todos con un cierto estremecimiento. Y muchas
dudas. Y muchas preguntas. Trapero y Polley han teñido de cierta solemnidad una
historia que podría ser una comedia negra. No importa, o al menos a mi no me
importa.
Femenino, singular, Xavi Puebla
Vi
esta película en el D’A de este año. Estuve en su primera proyección,
acompañando al director y a mi hermana Mireia, coguionista de la película.
Entonces escribí en el blog: “Femenino singular no es una película
experimental narrativamente es una historia sencilla y cercana, cotidiana. Lo
que la hace especial es la construcción de su guion. La protagonista absoluta
es Nayeli, una chica mexicana que trabaja como sirvienta para todo en una casa
burguesa de Barcelona. Nayeli, increíble composición de la actriz mexicana Vico
Escorcia, se encarga de la casa y de cuidar al hijo pequeño de la familia que
la adora. Pero Nayeli oculta algo, mejor dicho se oculta ella misma. La
conocemos escondida detrás de una pared espiando una obra en construcción. ¿Qué
espía Nayeli, a quién busca? Poco a poco lo descubriremos en una primera
parte en la que Nayeli sufre un proceso de pérdida, para en una segunda parte,
casi simétrica, hacer un camino a la inversa en un proceso de
confirmación. Femenino singular podría llamarse
también Las tres decisiones de Nayeli.” Me hace gracia que ya entonces hablara de decisiones, porque son esas
decisiones las que puntúan su relato. Sobre todo la última, la que toma de una
manera consciente y decisiva para ella. Femenino singular podría hacer
un programa con Calladita. En ambas películas, estas chicas migrantes
(emigrantes de su país, inmigrantes en el nuestro) demuestran tener una
fortaleza, una inteligencia y una humanidad muy superiores a muchos locales. Y
en este caso concreto, una enorme paciencia.
El regalo de esta semana es un retrato femenino y
singular.



Totalmente d’ acord, Nuria 👏👏👏
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