viernes, 10 de mayo de 2019

EUROPA


Aprendiendo la lección en cuenta ajena, los populistas han cambiado sus planteamientos iniciales de dejar la UE por los de infiltrarse dentro para, desde su núcleo, proceder a su desintegración. Ya no preconizan la salida, sino que centran sus esfuerzos en desacreditar las políticas comunitarias que afectan al sentido de identidad de la gente, con especial incidencia en la migración.
(Jaume Masdeu. La Vanguardia, 10 de mayo)

(Steve Bannon y Marine Le Pen)

Nos jugamos mucho en las próximas elecciones europeas. Mucho, muchísimo. Hay que estar muy atento para que no ganen en peso, si no en mayoría, las tendencias que tienen como único objetivo destruir la idea de Europa. Porque esas fuerzas existen. Están ahí, amenazantes y tienen un hombre en la sombra que las impulsa de una manera descarada: Steve Bannon. Si personalizo en el ex asesor de Trump, es porque esta semana se estrena un imprescindible documental titulado Steve Bannon, el gran manipulador que Filmin presentará en su plataforma a finales de mes. A tan solo dos semanas para las elecciones europeas, esta es una excelente oportunidad de dejar al descubierto las auténticas intenciones del movimiento populista mundial.
El nombre de Steve Bannon aparece regularmente en los diarios como principal impulsor de una campaña populista de extrema derecha internacional. Pero se sabe poco de él y sobre todo, se conoce poco la manera en que ejerce su fascinación para imponer sus ideas en los medios de comunicación. Este documental le sigue de cerca y de una manera bastante intima durante el año 2018 en el que Bannon intervino decisivamente en las elecciones de medio mandato de Estados Unidos y sobre todo, en la construcción de una estrategia común de los partidos de extrema derecha europea para acabar con la Unión Europea en las elecciones que se celebran dentro de quince días. El documental tiene un valor político indiscutible en clave interna estadounidense. Pero también y mucho para los europeos, sobre todo las dos importantes reuniones en las que Bannon traza su estrategia conjunta con los principales líderes de extrema derecha de Francia, Gran Bretaña, Bélgica, Suecia, Italia, o Hungría. Se echa en falta la presencia española en cualquiera de sus manifestaciones, pero hay que tener en cuenta que en el año 2018 Vox todavía no tenía el peso que puede tener ahora mismo en este contexto y la Crida de Puigdemont ya está bien representado por Mischaël Modrikamen, del Partido Popular de Bélgica y Filip Dewinter, de Vlaams Belang, el partido nacionalista flamenco de Bélgica, ambos anfitriones y defensores del ex president en Waterloo. Si alguien tiene dudas de quién está detrás de los movimientos desestabilizadores de Europa, (por ejemplo los Chalecos Amarillos en Francia, cuyo germen se planeó en una reunión de los líderes populistas que quieren acabar con lo que Macron significa), basta con ver este documental.
Al acabar de verlo, tomé una serie de notas que me parece interesante recuperar ahora.
Steve Bannon se reúne dos veces con líderes europeos de extrema derecha
-La Agrupación Nacional Francesa de Marine Le Pen: Los jóvenes nos votan a nosotros; La crisis de la gasolina nos servirá; La clave es combatir la inmigración.
-Mischel Modchitaker de Bélgica: La verdadera batalla está en Bruselas.
-Filip Dewinter partido nacionalista flamenco: Lo más necesario es vencer la idea de una identidad europea. Hay que unificar nuestros partidos.
-Kent Eketow, Suecia: Un grupo común sin dejar de preservar nuestras identidades; Hay que destruir la UE; Usar los medios de comunicación.
Matteo Salvini, Marine Le Pen, Nigel Farage, Orban en Hungría, Chequia, Polonia, Austria, España. Están en todas partes y tienen un objetivo: crear una agenda  unificada de los partidos populistas con diferentes ataques para ganar las elecciones europeas del 2019, apoyando a todo partido populista o nacionalista que parezca viable. La conclusión de las reuniones fue: “Espero que el año que viene hayamos provocado suficiente entusiasmo para que todo el mundo hable de nosotros”.
Aun a riesgo de hacerles el juego, creo que vale la pena hablar de esto y sobre todo, vale la pena ver el documental. Se entienden muchas cosas de lo que está pasando.

(este árbol doble de Ramon representa muy bien a los dos hermanos Sisters)

LOS HERMANOS SISTERS
Para compensar la desazón que deja el documental de Bannon lo mejor es ir a ver este estupendo western de Jacques Audiard. Los Hermanos Sisters es una película ejemplar. No solo en su historia, ya hablaré de ella. Es ejemplar como ejemplo (valga la redundancia) de todo lo que Bannon y sus secuaces combaten con uñas y dientes. Los Hermanos Sisters es un western profundamente americano, dirigido por un francés, Audiard, producido por los hermanos Dardenne, belgas, Enrique López Lavigne, español, y Christian Mungiu, rumano. Una excelente combinación que, junto con las interpretaciones de tres grandes actores americanos y uno anglo pakistaní, y el rodaje en paisajes de España y Rumania, nos demuestra que Europa es un todo y que no hay historias locales. Mas si, como ésta, pone en imágenes no solo un conflicto entre dos hermanos, sino un conflicto entre el pasado y el futuro, con un presente atrapado en medio sin saber muy bien hacia dónde mirar; al pasado (Bannon y compañía) o al futuro (una Unión Europea que trabaje por la superación de los nacionalismos, ya sean locales, americanos, rusos o chinos).
Pero me he ido un poco lejos del film y su historia. Todo sucede en el lejano año 1851 en el más lejano oeste. Charlie y Eli Sisters son dos hermanos que viven alquilando su pistola al mejor postor. Charlie, el pequeño, nació para matar, Eli, el mayor, sueña con tener una vida mejor. Ambos reciben el encargo de uno de los hombres más poderosos de Oregón para encontrar y matar a Hermann Warm, un inglés que ha inventado un sistema infalible de encontrar oro, al que también busca el detective John Morris. La vida de estos cuatro hombres se entrecruza en un destino inesperado que le permite al director plantear el conflicto del que hablaba al principio: Charlie representa el pasado salvaje y sin ley; Warm representa el futuro de ciencia y democrático; Eli y Morris, asumen en esta ecuación el presente que quiere dejar atrás la violencia, pero aun no está preparado para la democracia.
Los Hermanos Sisters no es un western clásico, aunque John Ford no está lejos de ese último plano que nos hace pensar en Centauros del desierto; tampoco es un western crepuscular a la manera de los Hermanos Coen; y mucho menos es un western posmoderno del estilo de Tarantino. No, Los Hermanos Sisters es un western europeo profundamente americano, lleno de ideas y con un mensaje (sí, hay un mensaje) que me parece importante en este momento: creamos en las utopías y en la posibilidad de dejar atrás el presente para vivir un futuro mejor. A Bannon seguro que no le gusta.


CLAM, Festival Internacional de Cinema Social de Catalunya
Por distintas circunstancias he tenido ocasión de conocer de cerca un festival de los “pequeños”. Un proyecto de los muchos que se llevan a cabo en distintos lugares de España (Catalunya incluida). Se trata de un Festival que se celebra en Manresa y Navarcles, dos poblaciones de la provincia de Barcelona. Llevan ya 16 años y siguen creciendo poco a poco, buscando un público que pueda disfrutar de un cine que nunca llega a sus pantallas, entre otras cosas, porque ya no hay pantallas. Clam es un buen ejemplo para hablar de esos otros festivales, tantas veces ignorados desde el centralismo barcelonés (o madrileño) que sin embargo cumplen una función importante. No es tanto llenar las salas, labor siempre difícil incluso en las grandes ciudades, sino el esfuerzo por conseguir que la vida social y cultural de esas poblaciones medianas o pequeñas, no se vaya empobreciendo cada vez más, no se vaya limitando a ver la televisión (plataformas incluidas) sino que exista un factor de socialización que haga salir a la gente para compartir. Películas en primer lugar, pero también actos, mesas redondas, presentaciones, premios. Este tipo de iniciativas me parecen muy interesantes y desde las administraciones deberían apoyarse mas. Las grandes urbes son fundamentales para que la cultura de un país exista; pero dinamizar la red de pequeñas ciudades y pueblos es también importante si queremos que esa cultura llegue a todas partes. No podemos dejar ese espacio a las televisiones (TV3, TVE o la que sea).

Acabo con una cita de una entrevista con Alain Touraine que he leído hoy en La Vanguardia y que me sirve para cerrar englobándolas las dos películas y el festival:
 Hoy, está aumentando el número de países que dan prioridad al estado desarrollista, es decir, capaz de asegurar la defensa nacional e ideológica contra los otros centros de poder mundiales. Este triunfo del estado defensor de una identidad y de una comunidad, por tanto xenófobo y finalmente racista, es una amenaza portadora de guerra. La fuerza de la Unión Europea no está en sus armas ni en las disciplinas que impone a sus ciudadanos, sino en su pluralismo interior. Es la única región del mundo que se ha dado como lema: Vivamos juntos con nuestras diferencias. (Alain Touraine. La Vanguardia, 10 de mayo)


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