lunes, 18 de julio de 2011

18 DE JULIO


(celebrando el 14 de abril en México)
Me acabo de dar cuenta que hoy es 18 de julio. Hoy se cumplen 75 años del inicio de la Guerra Civil Española. ¡75 años ya! Hace poco, el 14 de abril, se cumplían 80 de la proclamación de la República. Parece mentira que haya pasado tanto tiempo, tres generaciones por lo menos, y aun las tengamos presentes como losas que no nos dejan respirar tranquilos. A nadie, pero sobre todo, a los que las padecimos indirectamente pero en primera persona. Mis padres llegaron a México en 1939 como refugiados políticos. Se conocieron en Veracruz y en el D.F. nacimos mis hermanos y yo. Desde que tengo uso de razón, la República y la Guerra forman parte de mi paisaje. Un paisaje condicionado por las vivencias de mis padres, evidentemente ambos del bando republicano. Me ha costado muchos años y mucho esfuerzo ser capaz de tener una mirada mas objetiva sobre aquellos hechos. El ser parte de los perdedores siempre condicionó nuestra educación. Claro que en México ser perdedor era mucho más cómodo. En México se vivía muy bien en relación con la España de la posguerra y los años 50. Pero en realidad lo que mis padres (y por extensión nosotros, sus hijos, los hijos del exilio) perdieron no fue una guerra sino un lugar imaginario que no existía mas que en su memoria y que jamás recuperaron. En este blog se supone que hablo de cine, pero no me apetece hablar del cine de la guerra civil, tan denostado durante mucho tiempo por el uso y abuso de historias todas cortadas con el mismo patrón: republicanos malos, fascistas buenos durante la larga noche franquista; fascistas malos malísimos, republicanos buenos buenísimos, desde que se recuperó la democracia. Ni unos ni otros. La verdad es que creo que aun está pendiente la gran película de la Guerra Civil Española. Esa que se acerque a la historia con unos criterios contemporáneos no condicionados por ningún tipo de memoria histórica adquirida, ya sea de color azul, ya sea de color rojo. Espero que en algún momento alguien se atreva a filmarla. Hace falta.

sábado, 9 de julio de 2011

KELLY VERSUS KELLY



(Ava nos mira directamente, Grace lo hace de reojo. Las dos nos interpelan)
No puede haber dos Kellys mas dispares que la Kelly que hace Ava Gardner en Mogambo y la Kelly (Grace) que fue su compañera de reparto en esa película. No pueden ser mas desiguales y (sin embargo) mas parecidas. Una morena de 31 años, otra rubia de 24. Ambas con una vida nada fácil aunque por motivos diferentes. Las dos divertidas, bebiéndose la vida (como dice Marcos Ordóñez), pero de diferentes bebidas: Ava, la morena, de whisky, Grace, la rubia, de champagne. Las dos se han juntado en mi cabeza estos días gracias al excelente documental de Isaki Lacuesta La noche que no acaba, estrenado ayer, y al interesante libro de Donald Spoto, Grace Kelly que ha publicado Lumen recientemente. Kelly y Kelly. Dos mujeres obligadas a representar un papel en la vida, un rol que les asignaron los estudios y el público y contra el que se rebelaron en cuanto pudieron. Dos princesas, de barrio y de cuento, que llegaron a reinar juntas en una película inolvidable.
El documental de Isaki plantea un diálogo entre dos Avas, la mujer en pleno esplendor que llega a España en 1951 para rodar Pandora y la mujer en plena decadencia que rueda Harem en 1985. Un diálogo de imágenes y de voces, de edades y de actitudes. Un diálogo que evoca una vida entre dos tragos de whisky. El libro de Donald Spoto plantea un diálogo entre el autor y la amiga muerta. Con el respeto a su memoria, con el dolor de su ausencia, con el placer de su recuerdo.
Ambos, película y libro, se pueden disfrutar en paralelo y vivirlos como un tercer diálogo, el de Grace y Ava, el de Kelly y Kelly.

viernes, 1 de julio de 2011

PAISAJES CON FIGURAS

Se han estrenado este viernes dos películas que me gustan mucho. De una escribí en este blog hace mucho tiempo, en abril del año pasado. Recupero ahora el texto para aquellos que no lo leyeron o no lo recuerdan. Se trata de White Material o como se llama ahora Una mujer en África, de Claire Denis.
La otra es el western boliviano y crepuscular de Mateo Gil, Blackthorn. Una película llena de melancolía y de añoranza, donde los paisajes de las montañas son espejos del alma de sus personajes.
Las dos me gustan de verdad y las dos tienen una cualidad común: son historias donde el paisaje es protagonista, historias físicas que no se entienden sin el escenario de un África convulsa como un hormiguero recién pateado donde María Vial intenta mantener la calma (Una mujer en África); o el altiplano andino de amplios horizontes donde tres hombres buscan un destino.
Las dos las recomiendo.

(este dibujo de Ramón resume la esencia de Una mujer en África)
Acabo de ver la última película de Claire Denis, White Material.
Denis es una directora francesa muy poco y mal conocida en España. Pero es sin duda una de las mejores y más potentes realizadoras del momento. Junto con Kathryn Bigelow, es, yo creo, la que mejor sabe retratar el mundo físico en el cine. Sus películas destilan cuerpos, calor, olor, animalidad, peligro.
Claire Denis ha tenido siempre una pasión por África, pero nunca hasta ahora la había retratado de una forma tan cruda teniendo como guía (o pincel) el rostro de una mujer, Isabelle Huppert, que literalmente se desnuda frente a la cámara. No para mostrar su cuerpo, pero si un alma hecha a toda clase de pruebas.
La historia pasa en la actualidad en cualquier país francoafricano sumido en el caos y las múltiples guerras civiles. Maria Vial dirige una plantación de café. Pero los tiempos no son ya los del romanticismo de Memorias de África. Ahora la gente muere y tiene miedo. La barbarie reina por todas partes. Maria intenta no dejarse llevar por el pánico cuando la violencia llega hasta sus puertas. Aunque en realidad la violencia está incubada en su mismo seno, encarnada en Manuel, su hijo, un ser salido directamente del Apocalypse Now de Coppola.
White material, el título hace referencia a esas cosas inútiles que solo usan los blancos y que sirven para que los negros jueguen con ellas; White material, es también los restos de una conciencia colonial que nunca cerró bien las heridas abiertas por una explotación y un abandono sin limites; White material, son esos vestidos amarillos y rosas que las niñas soldado visten apoderándose de su esencia para perturbarla.
Un film que merece ser visto, que debería ser distribuido. (por fin lo ha sido)
Publicado en este blog el27 de abril del 2010)



(una montaña de Ramon que evoca el paisaje boliviano)
Lo primero que piensas al ver esta película es que estas ante un western crepuscular. Luego, cuando la recuerdas, te das cuenta que es muchas mas cosas: es un film sobre la necesidad de la amistad; una profunda reflexión sobre la vejez y la memoria; la historia de una obsesión; la crónica de una reivindicación indigenista. Es todo esto sin duda, pero sobre todo, es la aventura de dos hombres y un paisaje. O mejor aun, de tres hombres. Dos de ellos, los más viejos, tejen una espiral hacia dentro, buscando en lo que fueron la razón de lo que son; el otro, el mas joven, traza una espiral hacia fuera, huyendo de un destino que él mismo se ha marcado. Todo sucede en los años 20 del siglo pasado en el altiplano boliviano. Blackthorn, un viejo cowboy con el rostro cruzado de arrugas de Sam Shepard, intenta recuperar su vida perdida cuando un joven arribista español, Eduardo Noriega, se cruza en su camino. Intimista a pesar de estar rodado en grandes espacios abiertos, este film de Mateo Gil es un buen ejemplo de que el cine europeo puede atreverse con temas aparentemente reservados a Hollywood.
(Publicado en Fotogramas 2012)

miércoles, 29 de junio de 2011

PUZZLED DE TALENTO


Ayer se proyectó en una sesión única y probablemente irrepetible la película Puzzled Love. Es una producción de Escándalo Films para la ESCAC escrita, dirigida, fotografiada, montada y sonorizada por los integrantes de la 13 promoción de la Escuela. Es costumbre en la ESCAC que cada promoción haga un largo conjunto. Hasta ahora los resultados habían sido estimulantes pero desiguales. Esta vez no. Esta vez es distinto. Por muchas razones, pero la principal, ha sido la capacidad de entender que un trabajo colectivo puede al mismo tiempo ser una muestra de individualidad.
Eso es lo que hace que este experimento haya salido tan bien. La historia es una: dos estudiantes de Erasmus, ella americana, él mallorquín, coinciden en un piso compartido en Barcelona. A lo largo de trece mese seguiremos el previsible proceso de rechazo, enamoramiento, amor, pasión, dolor y separación. Pero si el proceso es previsible, los resultados son absolutamente sorprendentes. Cada mes de ese año que pasan juntos, de agosto a agosto, está escrito, dirigido, montado y fotografiado por un equipo diferente. Pero todos juntos consiguen que el film tenga armonía y coherencia, que te cuente una historia de amor sencilla y fresca, que los episodios mensuales tengan, además de una línea narrativa que viene del anterior y conduce al siguiente, una relación directa con el mes que están representando.
Agosto es comedia veraniega, Septiembre es comedia pura, Octubre es comedia romántica, Noviembre es melodrama, Diciembre es la alegría de saber que estás ahí aunque estés a miles de kilómetros, Enero es el refugio del cine, Febrero el carnaval, Marzo el sexo que despierta en todo su esplendor, Abril la bajada a los infiernos, Mayo, descubrir la naturaleza y el principio del fin, Junio, el dolor de la separación en un campo de trigo tan maduro como su amor, Julio, la separación fría en el aeropuerto, Agosto… la cuenta vuelve a empezar.
Puzzled Love es la prueba de que se puede hacer cine de calidad, cercano y popular con muy pocos medios, pero con mucha imaginación y sobre todo con mucho oficio. Porque, como en todo, hay que saber hacer algo para poder atreverse a desmontarlo.
Es también la promo mas importante que pueden mostrar los directores y técnicos que han participado en ella.
Felicidades a todos (no los voy a nombrar, son muchos) pero en Google se pueden encontrar un montón de entradas sobre la película y los que la han hecho.
Tampoco voy a escoger un mes sobre otro. Creo que cada uno responde al director que lo ha pensado.
Lo que si voy a hacer es destacar el trabajo de Marcel Borrás y Saras Gil que cargan con el peso de la historia y permiten ver como crece su amor a lo largo de ese año rodado en 26 días.

domingo, 26 de junio de 2011

JOAQUIN CONTRA LOS CAMINANTES BLANCOS


(Joaquín en una fiesta en el estudio de Ramón. Estaba feliz)
1.
La semana pasada vi la serie Juego de tronos. Es estupenda. La recomiendo a todos, tanto a los fans de los libros de George Martin (yo soy una de ellos), como a los que no los han leído nunca. Pero no voy a hablar de la serie, ni de los libros, ni de la historia. Solo quiero destacar una frase que es en cierto modo el motor de todo lo que sucede: SE ACERCA EL INVIERNO. El invierno es sinónimo de oscuridad, de desgracias, de deshonor. Es el momento en que se despiertan los Caminantes Blancos que viven más allá del Muro y están llamados a destruir el reino de los hombres. No he podido dejar de pensar que a pesar del calor que está haciendo estos días, también nuestro mundo está amenazado por los Caminantes Blancos (los bancos, las financieras, el poder que controla el bien y el mal) y que también para nosotros se acerca el INVIERNO. Mas vale que nos vayamos preparando y hagamos acopio de energía y de fuerza para soportarlo.

2.
El día 24 se cumplieron cinco años de la muerte de Joaquín Jordá. Me parece que no es posible que haya pasado tanto tiempo. Aun siento que está muy cerca y me encuentro muchas veces pensando ¿Qué diría Joaquín de esto? Seguramente habría estado en la Plaza Catalunya filmando a los indignados. Me imagino que ya habría hecho una película militante y rápida sobre un movimiento del que se sentiría muy cercano. También creo que estaría advirtiendonos a todos acerca de los Caminantes Blancos que nos acechan en la oscuridad, cada vez mas cerca. En todo caso, como recuerdo quiero copiar aquí una parte del texto de despedida que escribí en el libro que el Festival de Turín le dedicó en el año 2006.

“Me enteré de su muerte el día 24 al mediodía. Fue un golpe, no por sabido más inesperado. Me había acostumbrado tanto a la idea de que iba a durar mucho tiempo, que no supe como reaccionar a la idea de que ya no le vería más. Pasé toda la tarde sumida en una tristeza enorme. Hasta que me di cuenta que no era eso lo que Joaquín habría querido. El habría querido que se sacara de su muerte una nueva experiencia de vida, que sirviera para fructificar, no para cerrar o clausurar. Él habría querido que siguiera adelante. Y me di cuenta, de pronto, que Joaquín había muerto en el día más bonito del año: el 24 de junio, el día de San Juan, el día más largo, más luminoso, más vital; el día en que la naturaleza se renueva y renace. Y pensé que era un regalo que nos hacía a todos, una señal si se quiere, de renovación y de renacimiento.
Al día siguiente, en la reunión informal que se hizo entorno a su cuerpo en el Cementerio de Collserola, me sentí extrañamente bien. Al principio no quería verlo, pero luego me pregunté. ¿Por qué no? Joaquín estaba guapo, más guapo de lo que nunca le había visto. Con una sonrisa de felicidad y de serenidad que le iluminaba el rostro. Dormía y soñaba. Estoy segura que soñaba con ese espacio esponjoso y cálido del que hablaba a veces con nostalgia. No fue una despedida, fue un hasta pronto.”
Hasta pronto Joaquín.

sábado, 18 de junio de 2011

NAUFRAGIOS


(este cuadro de Ramón representa muy bien los naufragios del alma)
La película se llama Naufragio. El protagonista se llama Robinson. El director se llama Pedro Aguilera. Un resumen apresurado nos diría que estamos ante la historia de un inmigrante subsahariano que naufraga en las costas almerienses y tras un largo viaje llega a las tierras de la Rioja para cumplir una venganza. Una mirada mas profunda nos permitirá ver que el auténtico naufragio no es en una playa desierta, sino en la orilla del otro lado del alma, ese lado oscuro que todos tenemos dentro y que Aguilera ha corporeizado en el rostro y la figura de Robinson. Una mirada superficial nos permitirá hacer un recorrido por los invernaderos almerienses y su espacio de solidaridad y explotación o de una fábrica riojana con su espacio de explotación y racismo. Pero no nos quedemos en eso. Hay mucho mas. Hay misterio, hay una búsqueda de algo oscuro y maligno. Hay una intención de acallar un grito sordo e interior. Y sin embargo, Naufragio no es una película simbolista y llena de mensajes escondidos. Es un film de paisajes, los de Almería y sus toldos blancos, los de un pueblo y un bosque riojanos, los de un hombre que se mira hacia dentro y despierta cuando encuentra la cueva materna donde incubar su venganza. La película se puede ver de muchas maneras, en clave social (no deja de ser un inmigrante y su explotación), en clave espiritual (es un viaje interior dominado por fuerzas desconocidas), en términos cinematográficos (la gran elegancia de los planos, la fuerza de los rostros). Quédense con la que quieran, o mejor, quédense con las tres.

sábado, 11 de junio de 2011

HANNA


(Hanna y el ciervo, dibujo de Ramón)
Ayer apareció en los cines Hanna, una adolescente de aspecto aéreo, una especie de niña alien, rubia, de ojos azules transparentes, con una inteligencia superior y una gran capacidad para mantener la calma y no sentir empatía con el mundo. Hanna es una criatura original, quiero decir que no está inspirada en ninguna novela. Hanna es un personaje de película. Una película de Joe Wright. Hace pocos días leí una novela extraña de un escritor ruso. Se llama Hielo y su autor es Vladimir Sorokin. Los protagonistas de esta historia de ciencia ficción alucinante son todos rubios y de ojos azules. Forman parte de una comunidad de 23.000 seres superiores que despiertan su corazón gracias a un golpe de martillo de hielo hecho con el material del meteorito caído en Siberia, en Tugunska, en 1908. Hanna podría ser uno de estos 23.000 elegidos para devolver el equilibrio al universo. Durante mas de la mitad de la historia no sabemos quién es Hanna, ni porqué es cómo es, de donde le bien su fuerza, su habilidad, su inteligencia. Sólo sabemos que debe encontrar y vencer a una bruja mala que quiere matarla. Todo el film está lleno de momentos peligrosos, de personajes que la ayudan y de otros que la persiguen. Todo se mantiene en un tono que te atrapa. Lástima que la explicación sea tan banal. Me habría gustado que los guionistas se hubieran atrevido a ir un poco mas allá y hacer de Hanna no un experimento, sino el resultado lógico de un paso mas en la evolución de la humanidad. Uno de eso niños que dicen nacen con los ojos abiertos y están llamados a conducir los cambios que la Tierra necesita. Pero eso, quizás, sería pedir demasiado. Mientras tanto, este film con sus imágenes impactantes de bosques nevados, desierto casi blanco y un Berlín de pesadilla, bebe mas en los cuentos de hadas clásicos que en la ciencia ficción.