sábado, 28 de marzo de 2026

ALGUNAS PELICULAS VISTAS EN EL D'A

Esta semana, en la que he estado abducida por el D’A Film Festival y no he podido ver ninguna película de estreno, es lógico que dedique la entrada a recoger algunas de los títulos que más me han interesado de esta edición del Festival de Cine de Autor de Barcelona. un festival donde se pueden ver films que difícilmente llegarán a las pantallas comerciales,  pero no por eso dejan de ser apuestas por abrir nuevos caminos y explorar nuevas vías, que a veces, son ya viejas, pero siguen siendo necesarias.  


Anoche conquiste Tebas, Gabriel Azorín, Galicia

Una de las propuestas más insólitas de la sección Un impulso colectivo. Una película gallega hablada en gallego y latín que cuenta una historia antigua. El resumen que ofrece el D’A lo intenta explicar. “Una película histórica. Una película de fantasmas. Una película acuática. Una experiencia estética que poco a poco se convierte en un sutil comentario político: la historia de unos soldados que se detienen en unas termas tras el combate y empiezan a comprobar que no todo es lo que parece…”. Quizás por el tema, quizás por la puesta en escena o incluso por el idioma, pero Anoche conquisté Tebas me hizo pensar mucho en el cine de Manoel de Oliveira del que tan pocos ejemplos hay en nuestro país. Esta es una película para ver en un cine, buena parte de la acción sucede de noche en esas termas donde se refugian  un grupo de soldados después de la batalla. Noche de fantasmas y de estrellas, de conversaciones y susurros. Ojala se pueda ver en una pantalla grande, cuanto más grande mejor.


Érem una gran família de Cristina Rosselló, España

Uno de los títulos más sorprendentes de la sección Talents. El film de Cristina Rosselló sigue la estela que desde hace unos años cultiva el documental en una especie de subgénero que es el de recuperación de la memoria privada de gente sin peso en la historia, a través de películas caseras, ni siquiera amateurs, que conservan el aroma de lo íntimo y dejan ver el espacio de lo colectivo. Érem una gran familia, es un buen ejemplo, mejor dicho, es un gran ejemplo, una magnífica película. Partiendo del material privado de una  familia  de Vic, los Riera i Fité,  traza un retrato de la burguesía de provincias catalana, desde 1942 hasta el año 2000. Las películas las filmó en primera lugar la Miquelina, hija y heredera de la rica casa Fité. Sus filmaciones ocupan la primera parte del documental y en ellas descubrimos que en la negra España de posguerra había alguna gente, en este caso en la Catalunya profunda, que vivía muy bien y era abiertamente franquista. Son filmaciones deliciosamente ingenuas de la vida familiar, la playa, la nieve, y la boda. Con la segunda parte, Miquelina/Josep, entramos en la vida matrimonial y el nacimiento de los cinco hijos. La tercera parte, Josep, se centra más en la figura autoritaria y displicente del padre y la vida de los hijos adolescentes y adultos. El gran valor de este retrato familiar es el inteligente montaje de Cristina Rosselló enriquecido con una banda sonora  de canciones, voces del NODO, y sobre todo, el relato de tres de los hijos que se prestaron a hablar de su familia sin ninguna limitación. El resultado es uno de los films más interesantes, divertido, entretenido y muy revelador de lo que ha sido la burguesía catalana durante muchos años.


Femení singular, Xavi Puebla, España

Femení singular fue la primera película que se pudo ver de Un impulso colectivo. Fue un gran comienzo. Femení singular no es una película experimental narrativamente, es una historia sencilla y cercana, cotidiana. Lo que la hace especial es la construcción de su guion, (abro un paréntesis para decir que esta historia nace de dos guionistas masculinos, Xavi Puebla y Jesús Méndez, al que se sumó mi hermana Mireia Vidal para darle el giro que necesitaba el relato de la vida de una mujer joven). La protagonista absoluta es Nayeli, una chica mexicana que trabaja como sirvienta para todo en una casa burguesa de Barcelona. Nayeli, increíble composición de la actriz mexicana Vico Escorcia, se encarga de la casa y de cuidar al hijo pequeño de la familia que la adora. Pero Nayeli oculta algo, mejor dicho se oculta ella misma. La conocemos escondida detrás de una pared espiando una obra. ¿Qué espía Nayeli,  a quién busca? Poco a poco lo descubriremos en una primera parte en la que Nayeli sufre un proceso de pérdida, para en una segunda parte, casi simétrica, hacer un camino a la inversa en un proceso de confirmación.  Femení singular podría llamarse también Las tres decisiones de Nayeli.


Forastera, Lucía Aleñar Iglesias, España

Si hay algún referente en este film proyectado en la sección de Especials, es Vértigo de Alfred Hitchcock. ¿Perdón? Puedo sentir que piensan los que no la han visto. ¿Qué tiene que ver una película sobre una adolescente que pasa sus vacaciones con su hermana en casa de sus abuelos en Mallorca, con el film más legendario de Hitchcock? Pues mucho. Porque también aquí hay una mujer muerta, la abuela Catalina, y una mujer transformada, la nieta Cata. También hay un hombre transido de la pena de la pérdida, el abuelo, que ve en su nieta la encarnación (posesión) de su amada esposa. Todo pasa en una casa a la orilla del mar. Allí vive Cata con su hermana Eva y sus abuelos hasta la muerte repentina y absurda de la abuela. Entonces se une a ellos, Pepa, hija de Catalina y madre de Cata y Eva. Pepa es la única que ve lo que está pasando e intenta pararlo. Forastera no es una historia fantástica, ni de fantasmas, es la historia de dos personas, Cata y su abuelo, buscando la manera de transitar el duelo en un film que huye del naturalismo y lo  real para ajustarse a lo verosímil de ese dolor y esa pérdida.


The Plant From the Canaries, Ruan Lan-Xi, Alemania

No tengo ni idea de las razones de este título enigmático de uno de los films más bonitos de Talents. Lo único que se me ocurre, y es una pura especulación, es que May, su protagonista, es como una planta de las Canarias, fuera de lugar, desarraigada en una ciudad que está descubriendo. May es coreana, vive en Berlín, y la historia la cuenta una joven directora china. Oriente y Occidente, dos culturas, dos pensamientos. Los referentes en el caso de este precioso film de graduación, son muchos: Hong Sang-soo, Tsai Ming-liang , WongKar-wai, desde el sol naciente, Alain Tanner, desde el sol poniente. Hay un poco de todos ellos en esta melancólica y dulce historia de amistad por encima de todo. Cuando oímos a May por primera vez, casi no la vemos. En un plano abierto sobre una calle berlinesa, hay un grupo de personas hablando. Una de ellas es May. Cuando la dejamos al final, en cambio, la vemos en un plano medio que anuncia su nueva vida. Entre un plano y otro, seguimos a May en su soledad y añoranza, en su complicidad y apoyo con su mejor amiga, en sus paseos en bicicleta, en su sanación de un abandono y su encuentro con un posible futuro. Ojala llegue a verse esta película en alguna plataforma, vale la pena disfrutarla como uno más de los paseos de May alrededor del lago.


Un arbre es un arbre, Aleix Plademunt y Carlos Marques-Marcet, España

Otra de las sorpresas inestrenables pero muy necesaria de la sección Un impulso colectivo. Carlos Marqués-Marcet une sus fuerzas con el fotógrafo Aleix Plademunt para hacer lo que el D’A define como “una reflexión sobre la naturaleza y el papel que desempeñamos en ella, pero también sobre el modo en que la vemos y entendemos.” Un árbol es un árbol en medio de un paisaje nevado, pero un árbol es también la idea de un árbol, o la imagen de un árbol, o un vestigio del pasado que aflora en el presente.  O mucho mejor, la manera de adentrarnos en algo  mucho más profundo y oculto. Ramon lo sabe cuando pinta sus famosos árboles, Marqués y Plademunt lo saben cuando filman ese árbol solitario que hunde sus raíces en un pasado remoto. Cuando se tala un árbol o cuando se quema un bosque, nos sorprende ver que al poco tiempo vuelve a crecer. Siempre me ha fascinado ese proceso de regeneración. Los directores de este experimento que hunde sus raíces en el cine de Stan Brackage o Jonas Mekas, lo explican muy bien. Un árbol puede morir, incluso debe morir, pero las raíces que lo alimentan nunca mueren. Son las mismas desde el principio de los tiempos. Son inmortales. Un árbol es un árbol y es la imagen de la inmortalidad. Precioso.


Vainilla, Mayra Hermosillo, México

Me encantan las películas mexicanas, me gusta oír sus voces, sus músicas, me gustan sus paisajes y olores. También me gustan las películas de familias y de hermanas. Y lo último, pero no menos importante, me gustan las historias que, a pesar de su drama, acaban bien; comiéndose un helado, de vainilla por supuesto. Estamos en Torreón una ciudad del estado de Coahuila, allí viven juntas, Conxa la matriarca (una especie de Bernarda Alba a lo mexicano), sus hijas Georgina, una azafata con sobrepeso y Lisbis, una mujer con graves problemas de alcohol, la joven Alicia hija de Georgina,  la adolescente Manuela, hija de Lisbis y la niña Roberta, hija de Alicia, nieta de Georgina y biznieta de Conxa.  A todas las ellas las cuida con amor Tachita, la vieja criada de la casa que es una más de la familia. En el momento de entrar en sus vidas, las amenaza un desahucio inminente. Roberta, la pequeña, refleja todas las contradicciones de esa extraña familia donde no hay hombres. Dicho así suena como un dramón. Pero ni mucho menos, Vainilla, una sorpresa de la sección Radar, es una comedia políticamente incorrecta, llena de humor, ironía, bromas, luz, sabores. Un film sobre el que volveré porque espero que se estrene pronto.

El regalo de esta semana es un cuadro de Ramon que Toni Marí compró en el año1988 y que le ha acompañado hasta sus últimos días. Un cuadro que era nuestra manera de estar cerca de él mientras se despedía de la vida dejándonos sus poemas, su risa contagiosa, su enriquecedora capacidad de discutirlo todo, su amor por Ibiza y su incondicional fidelidad a los amigos. Hace unos días le dijimos adiós todos juntos.




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