sábado, 30 de mayo de 2020

ENCADENADOS



(un paisaje cercano a mi casa, está en Santa Coloma, que invita a pasear ahora que podremos salir de la confinada Barcelona)
La vida está hecha de encadenados, cosas que te llevan de una a otra, ideas que te producen nuevas ideas, hechos que provocan nuevos hechos. El documental de Werner Herzog sobre Bruce Chatwin que vi hace poco en el D’A Film Festival, me llevó a releer el último libro que Chatwin escribió poco antes de morir. Se titula ¿Qué hago yo aquí? Pregunta que nos podemos hacer todos estos días en los que la salida del confinamiento nos ha pillado con las defensas, (no las del cuerpo, pero si las mentales y las emocionales) muy bajas. ¿Qué hago yo aquí? me preguntaba una tarde de esta semana, caminando por el Paseo Maragall lleno de gente con mascarillas colocadas cada uno como dios le dio a entender (incluida yo) y con las escuetas terrazas de sus pequeños bares llenas de gente. ¿Qué hago yo aquí, que hace esta gente aquí? En lugar de sentirme contenta con la explosión de vida en la calle que la famosa Fase 1 permite, me entró una enorme depresión. No me gustaba nada estar rodeada de tanta gente. Después de dos meses de silencio, calles vacías y aire puro, el shock fue demasiado brutal. No sé si habría sido igual si en lugar de desconocidos me hubiera encontrado con amigos, no lo sé, porque otra de las cosas que me hace preguntarme qué hago yo aquí es esta especie de síndrome de Estocolmo que se ha instalado en mi vida y sospecho que en muchas mas vidas, que me hace no tener ganas de salir de casa. He comprobado esta semana que esta sensación está muy extendida: artículos, comentaristas, amigos, son muchos los que comparten el sentimiento o la necesidad de, como escuché decir a alguien en la televisión, quedarse en la Fase 0 un ratito mas. Me muevo en la contradicción de desear ver a mi hermana, a mis amigos, de querer oler y sentir el mar, con una pulsión a quedarme en casa, en mi nido, en mi rincón. Tengo que vencer esta contradicción, sé que hay que volver a vivir. Pero que pereza me da volver a vivir como antes. No quiero, por eso no sé muy bien qué hago aquí. Por eso me he refugiado en este estupendo libro de Chatwin, el viajero por excelencia, el antiturista, el hombre que encontraba la aventura en los lugares mas lejanos o en su propia habitación de enfermo, y disfrutaba conociendo gentes desde los mas famosos, hasta los mas anónimos. Me gustaría aprender de él y recuperar la curiosidad que siempre he tenido. Espero conseguirlo y mientras tanto he encontrado en sus páginas textos que me ayudan a entender este momento.


-Por ejemplo, porque hay gente que no quiere salir de su casa y otra sale huyendo en cuanto puede y porque algunos dirigentes chinos han perdido el respeto a una tradición milenaria, destruyendo su entorno sin ninguna consideración: “Hay casas agradables y otras que tienen una atmósfera insoportable. Solo los chinos han decidido dar razones coherentes al porqué de esto. Quienquiera que pretenda hacer mofa del feng-shui como de una superstición anacrónica, debiera recordar su vital contribución a la configuración del paisaje chino, cuyas casas, templos y villas están siempre emplazadas en armonía con los árboles, las colinas y las aguas.” (p 61)
-Otra lección que puede servir para volver a la calle sin angustia: recuperar los senderos invisibles que nos unen a la tradición y al mundo: “Los aborígenes australianos les llaman “Las Huellas de los Antepasados” o “El Camino de la Ley”. Los europeos les dan el nombre de “Trazos de la canción” o “Rastros de sueños”. Los aborígenes creen que los antepasados totémicos de cada especie fueron creados a partir del barro de su poza primordial. Daban un paso afuera y cantaban el primer verso de una canción. Un segundo paso hacía de glosa del primer verso y completaba un pareado. A continuación, salían a recorrer la tierra, pisada tras pisada, trayendo el mundo a la existencia al cantarlo: rocas, escarpas, dunas de arena, árboles, etc” Para salir de esta nueva poza, mi canción debería ser: calles, coches, mascarillas, amigos, etc. (p 71)
-Una inspiración para obligarme a salir: el aspecto sacramental del paseo en una charla con Werner Herzog. “Ambos compartíamos la idea de que el paseo no solo es terapéutico en sí, sino que es una actividad poética que puede curar al mundo de sus males.” (p 151)
-Una explicación plausible de la venganza de la naturaleza contra una sociedad masificada: “Enfrentados con la aceleración del crecimiento de la población mundial, algunos biólogos modernos han diagnosticado que la especie humana se está aproximando rápidamente al “estadio de enjambramiento”, reformulando así el lúgubre teorema malthusiano de que las poblaciones humanas crecen hasta alcanzar los límites de su aprovisionamiento de alimentos, proliferación que solo puede conducir a la hambruna, a menos que no sea limitada por una mortalidad masiva.” (p.236)
-Otra explicación clarísima de lo que nos está pasando: “El acto de viajar contribuye al bienestar físico y mental, mientras que la monotonía de la sedenterización prolongada o el trabajo regular provocan en el cerebro ondas que causan fatiga y sensación de desvalimiento. Buena parte de lo que los etólogos han agrupado bajo el rubro “agresión” no es sino la respuesta airada a las frustraciones del confinamiento.” (p.240) Viajar si, pero con sentido, viajar en un espacio cercano puede ser tan gratificante como irse a la otra punta del mundo. A ver si consigo “viajar” hasta el parque del Guinardo.



28 Mostra Internacional Films de Dones, Barcelona, en Filmin
Y sigo con otro tipo de encadenados, esta vez de festivales on line en la plataforma Filmin. La 28 Mostra Internacional Films de Dones de Barcelona es el tercer festival consecutivo que podemos disfrutar. Entre el lunes 1 de junio y el domingo 14, se podrán ver 22 películas entre cortos, largos, documentales, ficciones, cine para niños y una retrospectiva. Todos ellos dirigidos por mujeres con temáticas no únicamente vinculadas a las reivindicaciones feministas. Entre lo que he podido ver hay dos films que me gustaría recomendar.


(el mapa del mundo de Terramar donde vive el mago de Terramar)
La Mostra se inaugura con un documental dedicado a la escritora de ciencia ficciòn Ursula K. Le Guin. Se titula Los mundos de Ursula K. Leguin. Se trata de un proyecto personal de la escritora que durante diez años fue reuniendo entrevistas y documentos. Es este material el que la directora Arwen Curry se encarga de organizar en el documental. Ursula K Le Guin fue la primera mujer escritoras de ciencia ficción en el mundo. Aunque llevaba tiempo escribiendo relatos de lo que ella misma denomina antropología-ficción, sus cuentos y novelas eran sistemáticamente rechazados por las editoriales que consideraban la ciencia ficción un género literario masculino. Ursula no se acobardó y a pesar de que la crítica seria consideraba el género como menor, siguió insistiendo y finalmente en 1966 consiguió publicar la primera de las 26 novelas que ha escrito, entre las que destacan las cinco novelas fantásticas del ciclo de Terramar y las ocho ambientadas en el utópico mundo de Ekumen. Le Guin es una gran escritora con un gusto por el lenguaje y la palabra justa. Ha inventado universos imaginarios, mundos que solo existen en sus libros, como el archipiélago de Terramar donde vive su aprendiz de mago, al que Harry Potter le debe mas de una idea o los mundos paralelos de Ekumen en los que han bebido tanto la saga de Star Trek como La guerra de las galaxias. Comenzar esta edición de la Mostra con este indispensable documental, es una declaración de intenciones: no hay géneros menores; no hay un pensamiento único. Aprovechen para descubrirla y si es posible, leerla.




En su sección Panorámica, destaca, al menos de lo que he visto, un film iraní con un larguísimo título: In the Name of Scheherazade or the First Beergarden in Teherán, de una joven directora llamada Narges Kalhor. Es una propuesta muy difícil de enmarcar en ningún apartado determinado. Es ficción, si, porque inventa una estupenda historia en la que una joven iraní que vive en Munich se propone abrir un Beergarden, es decir un Jardín de Cerveza, en pleno centro de Teherán para unir la cultura bávara con la iraní. Es documental, si, porque sigue a la directora, la propia Narges Kalhor, mientras rueda y monta un film de final de carrera en la escuela de cine de Munich donde vive desde hace años, bajo la dirección de un profesor doctrinal, conservador y sin ninguna imaginación. Es animación, si, porque pone en escena con unas preciosas y tradicionales marionetas persas los cuentos de Scheherezade en las 1001 y una noches. Es una comedia, si, porque los avatares de Narges para rodar su primer film en Teherán cuando tenia 17 años, protagonizado por un trio de moscas que quieren escapar de su prisión y los avatares del rodaje de su film de graduación en Munich, son sin duda cómicos. Es un documental de denuncia del Irán contemporáneo, sin ninguna duda, porque detrás de todo lo que se cuenta late la intolerancia, la represión y el control fundamentalista de un país dominado por los ayatolás desde hace cuarenta años. Todo junto es un cóctel muy apetecible y muy sorprendente. Me ha encantado.
Las películas de la Mostra estarán disponibles en Filmin hasta el 14 de junio. Aprovechen esta ocasión y busquen entre su oferta, seguro que hay alguna que les puede interesar.




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